Él me había dolido demasiado, me dolía aun pero ahora sentía esta necesidad de sacarlo todo de mi sistema de alguna manera. Toda esa rabia y tristeza que había estado ignorando, tenía que sacarlo todo y eso iba a hacer. Mire a Nicholas al tiempo que dejaba de llorar, mire esos ojos azules en los que tan fácilmente me perdía, el me miro también dejándome ver ese mar de emociones que se evidenciaban en sus ojos. Esa intensidad aún seguía poniéndome las rodillas débiles y seguía erizando mi piel. Tracé con mis dedos líneas imaginarias a través de su piel, recorrí su pecho, subí a su nuca y seguí la línea de su perfecta y angulada barbilla viendo como él se deleitaba ante mi toque. Sus manos instintivamente sujetaron mis caderas, me tome mi tiempo desvergonzadamente para acariciar su torso b

