-Seattle? ¿Acaso has pensado que nunca me iba a enterar? Eso fue lo que me faltaba para terminar de coronar un día extenuante para mí, aunque ahora que miro la hora veo lo tarde que es. Estoy en shock no solo porque lo tengo frente después de empujarme dentro de mi casa y cerrar de un portazo si no porque lo sabe. Yo no quería esto, no quería que se entere antes de irme porque no tenía ánimos para soportar esto, juro que matare al que se lo haya dicho. Lo mire detenidamente, hacía varios días no lo veía y su aspecto no era el mejor. Lucia cansado y con ojeras. Sus ojos, esos ojos azules que me derriten por completo en este momento están llorosos, pero aun así puedo ver claramente el enojo, la rabia, él odio y el dolor que está sintiendo. Sin embargo, no fue hasta que me acerque que el

