Capítulo 32

1077 Palabras

—¡James…! — lo miré y su cara no decía nada, no tenía expresión. Cuando convives con alguien por mucho tiempo, aprendes a conocerlo, aprendes a conocer sus diferentes estados de ánimo, o eso crees. La expresión de James era difícil de describirla, me quedé observándolo, no reía como yo, no se inmutaba —. ¿No te alegras de que me hayan llamado? —pregunté mirándolo, pero él miraba a Oliver. —¡Claro, que me alegro! Desde que te graduaste es tu sueño, encontrar trabajo y hacer lo que te gusta. —me dijo sin dejar de mirar a mi hijo. —Pero ¿Entonces, por qué no lo demuestras? —pregunté agachándome delante de Oliver para que también me mirara a mí. James dejó de mirar a mi hijo y clavó sus ojos en mí. —¿Qué no, dices? Lo demostré el día que te propuse que te casaras conmigo. Lo demuestro cua

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR