Se acercaba mi cumpleaños número diecinueve, y pronto haría un año que estaba viviendo en Saint Andrews. El tiempo pasaba muy deprisa. No dije nada a mis compañeros, ya que yo cumplía en diciembre y todos estarían de vacaciones. Pensaba celebrarlo con James, como todos los años, por eso tampoco le dije nada a Henry. Él tenía pensado pasar las Navidades con su familia en Edimburgo. —¿Por qué en vez de irte a Londres no vienes a Edimburgo? Te lo enseño y de paso conoces a mis padres. —¿No crees que es muy pronto para conocer a tus padres? Solo hemos salido unos cuantos meses. —sentía que Henry iba muy de prisa y eso me asustó. —No lo creo. Además, ellos no dirán nada. Antes, he llevado amigas a casa. —¿O sea que ya están acostumbrados a que pasees a tus amigas por tu casa? —pregunté, per

