Sigue narrando Annie.
Llegué a la puerta de mi cuarto y antes de entrar volteo hacia la puerta del ático y está estaba abierta. Me acerque para cerrarla y al final de las escaleras estaba ella, entró al ático y por instinto también subí las escaleras. Quería saber quién era. Por dentro me estoy muriendo de miedo pero tengo que ser valiente, no debo dejar que el miedo me controle. Hay algo en esa mujer que me intenta decir algo, pero no sé qué es. Es difícil poder recordar el pasado, porque lo único que recuerdo es a mis padres y a una increíble niñez.
Estoy segura y siento que algo más paso en mi niñez y adolescencia pero por más que intente recordar simplemente no puedo. Creo que fue algo tan malo que mi mente simplemente lo bloqueo y solo dejo los momentos lindos. Pero lo que no entiendo es ¿Por qué justo ahora que hice mi vida el pasado quiere volver? Sé que esa mujer estuvo en mi niñez pero no sé porque, solo sé que quiero que deje de molestarme y se vaya de una vez, no puedo continuar si ella me sigue atormentado.
Al entrar al ático sentí un pequeño frío sobre mi cuerpo y no había aire y la ventana estaba cerrada, me acerque al centro del ático y me quedé un rato allí. Como esperando a que algo apareciera, miraba para todos lados pero no hay nada, y en este ático solo está la ventana y una sola puerta. Estoy buscando respuesta algo que ni siquiera pregunta tiene, tengo una sensación de intranquilidad en el ático. Es como si algo sucederá en cualquier momento.
A los segundos comencé a escuchar un ruido de una mecedora detrás de mí, volteo y efectivamente estaba un mecedora moviéndose sola, me pareció extraño porque no teníamos mecedora. Me acerco y la detengo para que dejara de hacer ese molesto ruido. No había nada en el ático así que me dirigí hacia las escaleras, hasta escuché como alguien se sentaba en la mecedora. Me volteo y está una mujer allí, no era la que había visto antes, es otra. Tiene sus ojos y su boca cocida.
Está con la cabeza hacia bajo y comenzó a moverse. Poco a poco alza la cabeza y me ve, sonríe y con un poco de miedo me coloque enfrente de ella.
- ¿Quién eres? .- Le pregunté -. ¿Qué haces aquí? ¿Puedes decirme tu nombre?
Hice muchas preguntas en un segundo, pero ella solo se movía en la mecedora, no emitía ninguna palabra. Vi como una mano se posó en el hombre derecho de ella y la mecedora se detiene pero la chica seguía moviéndose.
Mi respiración comenzó a faltar.
- ¿Por qué estás aquí? .- Ella dejo de moverse -. Dime tu nombre. ¿Qué quieres de nosotros? Tienes que irte de aquí.
Señalo hacia la ventana y volteo a verla. Regreso mi vista a la mujer y ya no estaba. ¿En qué momento se fue? Me estaba como advirtiendo de algo.
Me acerco hacia la ventana y ahí estaba la cajita, ¿Pero qué rayos? ¿De dónde salió? Pensé que esta caja ya se había perdido.
Escuché la puerta del ático cerrarse poco a poco, me volteo y me dirijo a la puerta y está se había atascado. O mejor dicho algo hizo que se atascará. Sé que ella está aquí ahora, no puedo hacer mucho. Tengo que estar tranquila pero mi corazón comenzó a latir muy fuerte, como si se me fuera a salir del pecho.
Me volteo y voy hacia la ventana para tomar la cajita y salir del ático. Antes de girarme sentí que alguien me tomaba del brazo con cuidado, veo mi brazo y ahí está una mano. Es una mano completamente blanca.
- Annie .- Escuche en un susurro -. Annie.
No quería voltearme porque no quería ver qué estaba detrás de mí. De un momento a otro sentí mis ojos pesados, mi cuerpo ligero y a los segundos caí al suelo pero no sentí dolor..
Estaba en una carretera oscura, no había ni siquiera una estrella en el cielo. No sabía dónde estaba así que comencé a caminar a no sé dónde. Espero encontrar una carretera o algo.
Me detuve enfrente de una casa, había neblina a su alrededor así que no sabía que casa era, mientras me acercaba a la casa la neblina se iba deshaciendo. Hasta estar en frente y no había más neblina. Detalle con exactitud la casa, intento saber de quién era.
Era mi casa, bueno la casa de mi padre. ¿Por qué está aquí? Fui hacia la puerta y entre. Estaba todo oscuro, cuando cerré la puerta la casa de alumbró toda. Y está igual desde que me fui, nada ha cambiado. Pero la pregunta es ¿Qué hago aquí? No creo que encuentre algo que me ayude.
Comencé a caminar y fui a mi habitación. Me acerque a la cama y me senté a sobre está. Muchos recuerdos comenzaron a llegar pero unos eran borrosos y no entendía porque. Cerré los ojos para poder recordar pero nada. Es como si esos recuerdos estuvieran bloqueados o algo así, no lo sé. Al abrir los ojos veo hacia la mesita de noche que estaba al lado de mi cama y sobre ella había como un diario. Me levanto de la cama y me acerco, tomo el diario entre mis manos y un leve dolor de cabeza aparece pero no le preste atención.
Quería abrirlo pero este tenía un pequeño candado que no se podría abrir fácilmente. Lo deje dónde estaba y algo en mi me dice que me acueste en la cama y así lo hice. Tenía la sensación de que alguien más está conmigo.
Cerré los ojos y comencé a sentir un hormigueo sobre mi cuerpo, era extraño. Abro los ojos y veo hacia la ventana, tenía un cortina y está se movía un poco por la brisa que entraba al tener la puerta del cuarto abierta. Después de unos segundos una pequeña sombre aparece detrás de la cortina, me siento sobre la cama y observo la sombra que poco a poco va creciendo, hasta llegar a la altura de un adulto. No podía levantarme de la cama hasta que algo me acostó a la fuerza. La sombre de había ido y cierro los ojos. No podía moverme y mi respiración era poca.
Abrí los ojos de golpe y una mujer estaba encima de mí, sus ojos y bocas están cocidos. Acerco su boca hacia mi oreja, como si fuera a decirme algo, dudo mucho que pueda. No podía moverme del miedo.
- Ella está aquí .- La escuché decir -. Viene por tu hijo, no dejes que se lo lleve.
Cómo pude la quite de encima y salí corriendo del cuarto hacia la salida. Al llegar a la puerta está se abrió y no lo pensé dos veces cuando salí corriendo de ahí. No sabía a dónde ir cuando a lo lejos veo que alguien viene corriendo hacia mí, me quedé estática. Cuando ya estaba bastante cerca cubrí mi cuerpo y solo escuché la voz de Patrick.
Abro los ojos y lo veo enfrente de mí.
- Amor, ¿Estás bien? .- Me pregunta y me ayuda a levantar -. Annie, ¿Qué tienes? Abre los ojos amor.
Estaba en una esquina del ático con la cajita en mis piernas.
- Te estaba llamando pero no contestabas, por eso subí y te encontré en la esquina. Cómo si te estuvieras protegiendo de algo o alguien. Dime ¿Estás bien? .- Me pregunta preocupado -.
- Estoy bien, solo que .- Veo por todo el lugar -. Creo que me quedé dormida aquí.
- Bueno, vamos a la cama. Estás agotada y mañana hay que ir a trabajar cariño .- Me dice y me ayuda a ponerme de pie -.
Salimos del ático y Patrick apagó la luz y seguido cerró la puerta. No sabía si lo que pasó fue real o solo un pequeño sueño.
Pero lo que más me pone nerviosa es ¿Quién está aquí? Y ¿Quién viene por mi hijo? Todo esto me está confundiendo y me volveré loca si no busco ayuda de inmediato.
Algo dentro de mí me dice que esto ya lo viví, pero por alguna extraña razón no lo puedo recordar. Pero ¿Por qué no lo puedo recordar? ¿Qué habrá pasado en mi niñez y en mi adolescencia, que no puedo recordarlo?
Tengo que buscar respuestas, para así poder entender todo. No me alejare de Dylan, a partir de ahora estará pegada a él, porque yo sé que él puede ver pero no me quiere decir, de seguro piensa que no le voy a creer o que se yo.
- ¿Qué buscabas en el ático? .- Me pregunta Patrick mientras se acuesta -. Y no me digas que nada, porque te conozco. No creo que hayas subido solo porque quieras dormir en la esquina del ático.
- Nada .- Respondí -. Solo quería subir un momento, porque había visto la puerta abierta. Y fui a cerrarla .- Dije con tranquilidad -.
- Annie, sabes que me puedes decir o que te ocurre .- Me ve y me acuesto a su lado -. ¿Ya no confías en mí?
- Claro que si confía Patrick, es solo que .- Guardé silencio unos segundos -.
- ¿Solo qué? Vamos Annie, no hagas más misterio y dime lo que te sucede .- Me ve -. ¿Tienes algún problema? Sabes que puedo ayudarte con lo que sea, pero para eso me tienes que decir.
- Cuando estábamos en casa de tu amigo y fui al baño, cuando salí estaba el niño Manuel ahí, y me dijo que quien era la mujer que había venido con nosotros a su casa .- Lo mire -.
- ¿Mujer? ¿Qué mujer? .- Me mira sin entender -. Si no había más nadie en esa casa.
- Eso también me pregunte, pero él estaba seguro que una mujer estaba con nosotros y que cuando subieron al cuarto a jugar ella iba detrás de ellos, pero Dylan no la vio .- Dije intentando que por lo menos me creyera un poco -.
- Amor esa son imaginaciones de niños, recuerda que ellos ven y se inventan muchas cosas solo para llamar la atención, no le hagas caso a lo que te dijo .- Menciona -. Así que será mejor que olvides lo que te dijo y dejes a esa mujer tranquila.
- Pero él estaba muy seguro de que esa mujer estaba ahí, además también me dijo que estaba al lado de Dylan .- Le dije -. Y eso me preocupa Patrick.
- Amor, nada le hará daño a Dylan así que no te preocupes por lo que te haya dicho el niño .- Toma mi mano -. Pero si está preocupada mañana hablaremos con Dylan, sabes que él nos dice todo.
- Bueno si, tienes razón en lo que dices .- Mencione -. Tengo que olvidarme de eso.
- Bueno ya vamos a dormir, y ya no sigas pensado en eso. No te atormentes con lo que te dijo un niño pequeño.
Bueno en eso si tiene razón, no tengo que atormentarme ni preocuparme por lo que me haya dicho un niño. Si Dylan no nos dice nada es porque no hay nada y Manuel se lo imagino todo. Voy a tratar de dormir y de olvidar lo que imagine porque eso fue, todo lo imagine y lo sentí real.