Lo que les vengo a narrar, no es algo que haya oído, es algo que viví, no puedo asegurar que tan real sea, de lo que sí estoy segura es que lo vieron mis ojos, en ese entonces era una mujer joven, ahora ya estoy anciana, viví muchas experiencias, gratas y dolorosas, aquella que vi esa noche fue la única terrorífica que he vivido, siempre la conté a quien la quiso escuchar, ahora se la cuento a mi amigo para que el la escriba para ustedes. En aquel entonces fui a dormir donde una amiga, su padre llevaba algunos meses de enfermo, su enfermedad era terminal y según dictamen médicos hacía ya tiempo debería estar muerto, pero el seguía luchando contra la muerte, el sacerdote vino varias veces a confesarlo, pero el se negaba rotundamente, más aun que el nunca fue un hombre creyente, es más hast

