Dormía apaciblemente, cuando una ráfaga de viento entró a mi habitación, no solo era el sonido del viento, sino el frío que llenó todo el lugar, de prisa me levanté y fui a cerrar la única ventana que hay en mi habitación, pensé que la había dejado abierta, pero me quedé sorprendida al verla cerrada, por donde pudo entrar aquella ráfaga de viento, estaba tan segura de lo que había sentido y escuchado que revisé los cristales, a lo mejor había uno roto, pero no era así, todo estaba en completa normalidad, preocupada me acosté de nuevo, pero seguía con la sensación que algo había pasado, quise dormir de nuevo, pero algo me lo impedía, ese algo estaba en la habitación con migo, nunca había pensado en temas de terror o eso que se ve en las películas, pero en ese momento sentí temor; un temor q

