60 En la tarde del viernes llovía fuertemente sobre Bogotá. La temporada de lluvias todavía no terminaba y los enormes charcos que se estaban creando, debido a la acumulación de agua, empezaban a interferir en el tráfico. Afortunadamente, los miembros del grupo habían sido advertidos sobre los posibles trancones que se podrían presentar y habían tomado las debidas precauciones para llegar con tiempo suficiente al Aeropuerto Eldorado. Después de la experiencia sufrida durante el viaje a Medellín, lo último que querían era volver a tener cualquier clase de contratiempo en su desplazamiento hacia la Ciudad Heroica. La vestimenta de los jóvenes músicos, basada principalmente en shorts, bermudas y camisetas, contrastaba con la baja temperatura que reinaba a esa hora. Pero el ambiente no podía

