Elizabeth y Elliot regresaron de nuevo a la biblioteca. — ¿Y bueno?— pregunto de repente Sabrina al percatarse que aquellos jóvenes habían regresado, intentando que ambos le pudieran dar buenas respuestas, pero lo que obtuvo no fue lo que esperaba ya que ambos negaron con la cabeza. — Ya veo— dijo Sabrina muyr triste. — No te preocupes, al menos en esta y en muchas más historias hemos podido ayudar— dijo Elliot intentando que la fantasma se sintiera bien. — Es que no lo entienden, les quedan menos de diecinueve días — dijo Sabrina mientras se tapaba el rostro, aquella fantasma estaba muy angustiada y desesperada. — ¡¿Diecinueve días?!— preguntaron Elliot y Elizabeth al mismo tiempo mientras mostraban gran sorpresa en sus rostros. — Si y por eso me preocupa tanto — dijo Sabrina mientr

