.:. CHAPTER FOURTEEN .:.
( POTION CLASSES )
Y COMO ERA COSTUMBRE de Lyra en los fines de semana, se habia levantado tarde o eso supuso, ya que Hermione ni las demás chicas con quien compartía cuarto no estaban en el y sus camas estaban tendidas.
Se vistió sin muchas ganas y se quedo mirando su cama pensando en si hacerla o no.
Definitivamente tenia que preguntarle a Hermione si había un hechizo para que la cama se tienda sola. Seguro tenia que haber uno.
Comparando su cama toda mal hecha con la de su amiga, se dio cuenta que encima de la de Hermione habia una nota.
El papel estaba en blaco, hasta que Lyra lo toco y aparecio magicamente la letra de su mejor amiga.
Ron y yo estamos en el baño,
vamos a empezar con la preparación de la poción multijugos.
Hermione
Y Lyra se dio cuenta porque el papel estaba en blaco hasta que ella lo toco: tenia un hechizo. Hermione sin duda era una verdadera genia.
La rubia tenia hambre y penso que Ron y Hermione no la iban a extrañar mucho, asi que fue al gran comedor.
En su mesa no habia muchas personas, diviso a Neville leyendo un libro de Herboligía, penso en ir a sentarse con él pero cambio la mirada a la mesa de Hufflepuff y vio a su primo junto con Anthony.
Y sin pensarlo mucho Lyra ya se estaba sentando al lado de Rolf.
-¿Por que su desayuno parece mejor que el de nuestra mesa? -se quejo Lyra mirando la comida que había en la mesa de la casa de su primo.
-Porque nuestra sala común queda cerca de las cocinas y los elfos nos quieren más -se mofo Anthony.
-Ya sabia yo que tenian favoritismos -dijo la ojigris mientras se llevaba una manzana a la boca y su primo reia.
-¿Y tus amigos? -preguntó Rolf.
-¿Acaso me estas echando de una menera sutil? -dijo Lyra levantando una ceja.
-¡No, Nix! -hablo rapido el chico Scamander- Era solo una pregunta, es que siempre estas con ellos...
-Ya sabia -dijo Lyra riendo- ¿Como llevan las clases? ¿Que tal pociones?
-Creo que la odio -dijo Tony haciendo sonreir a Lyra- Recien estoy descubriendo todo este mundo y creo que ya es la cosa que más odio.
-Snape fue tal como lo dijiste -hablo Rolf- en su primera clase tomando lista me dijo que esperaba que no sea como "mi desubicada prima y que me comporte en su clase".
Lyra rio sin mucha gracia.
-Oh no sabia que a Snape le gusta hablar tanto de mi, creo que en su próxima clase le voy a dar más de que hablar.
-¿Que paso con la gata del conserje? -preguntó Anthony cambiando de tema.
-Esta petrificada.
-¿Pero ustedes no lo hicieron, verdad?
-¡No!
-Te dije -le reprochó Rolf a su amigo- Nix es amante de los animales, cosas asi estan encontra de su moral.
Cuando terminó de desayunar, saludo a los chicos y se encaminó hacia el baño de chicas.
Por el camino se contro con Harry.
-¡Harry! ¿Ya tienes todos los huesos en su lugar? -preguntó la rubia colgandose de su amigo.
-Si, todo bien. ¿Vos, como estas? -preguntó Harry sonriendo pasando su brazo por la cintura de Lyra.
-Muy bien, venía del gran comedor. ¿A donde ibas?
-Los estaba buscando.
-Genial porque yo iba a ir con ellos -dijo la ojigris agarrando la mano de Harry y obligandolo a correr hacia al aseo de Myrtle la Llorona.
Lyra abrió la puerta y oyó las voces de Ron y Hermione provenientes de un retrete cerrado.
-Somos nosotros -dijo, entrando en los lavabos y cerrando la puerta. Se oyó un golpe metálico, luego otro como de salpicadura y un grito ahogado, y vio a Hermione mirando por el agujero de la cerradura.
-¡Nix! ¡Harry! -dijo ella- Vaya susto que nos han dado. Entra. ¿Cómo está tu brazo? -preguntó mirando a Harry.
-Bien -dijo Harry, metiéndose en el retrete.
Habían puesto un caldero sobre la taza del inodoro, y un crepitar que provenía de dentro le indicó que
habían prendido un fuego bajo el caldero.
-Pensamos ir a verte, pero decidimos comenzar a preparar la poción
multijugos, ni despertamos a Nix -le explicó Ron, después de que Harry cerrara de nuevo la puerta del retrete- Hemos pensado que éste es el lugar más seguro para guardarla.
Harry empezó a contarles que habían encontrado a Colin petrificado.
-Ya lo sabemos, oímos a la profesora McGonagall hablar con el profesor
Flitwick esta mañana. Por eso pensamos que era mejor darnos prisa -interrumpió Hermione.
-¿Por que yo siempre soy la ultima en enterarse de las cosas? -se quejo Lyra.
-Cuanto antes le saquemos a Malfoy una declaración, mejor -gruñó
Ron- ¿No piensan igual? Se ve que después del partido de quidditch estaba tan sulfurado que la tomó con Colin.
-Hay alguien más -dijo Harry- Dobby vino en mitad de la noche a hacerme una visita.
Harry les contó todo lo que Dobby le había dicho... y lo que no le había querido decir.
-¿La Cámara de los Secretos ya fue abierta antes? -le preguntó
Hermione.
-Es evidente -dijo Ron con voz de triunfo- Lucius Malfoy abriría la
cámara en sus tiempos de estudiante y ahora le ha explicado a su querido
Draco cómo hacerlo. Está claro. Sin embargo, me gustaría que Dobby te
hubiera dicho qué monstruo hay en ella. Me gustaría saber cómo es posible que nadie se lo haya encontrado merodeando por el colegio.
-Quizá pueda volverse invisible -dijo Hermione, empujando unas
sanguijuelas hacia el fondo del caldero- O quizá pueda disfrazarse, hacerse pasar por una armadura o algo así. He leído algo sobre fantasmas camaleónicos...
-Lees demasiado, Hermione -le dijo Ron, echando crisopos encima de
las sanguijuelas. Arrugó la bolsa vacía de los crisopos y miró a Harry- Así
que fue Dobby el que no nos dejó coger el tren y el que te rompió el brazo...-movió la cabeza- ¿Sabes qué, Harry? Si no deja de intentar salvarte la vida, te va a matar.
-Suerte que no tengo que tomar eso -dijo Lyra mirando la poción.
↺
DURANTE LA SEGUNDA semana de diciembre, la profesora McGonagall pasó, como de costumbre, a recoger los nombres de los que se quedarían en el colegio en Navidades. Harry, Ron, Hermione y Lyra firmaron en la lista; habían oído que Malfoy se quedaba, lo cual les pareció muy sospechoso. Las vacaciones
serían un momento perfecto para utilizar la poción multijugos e intentar sonsacarle una confesión.
Por desgracia, la poción estaba a medio acabar. Aún necesitaban el
cuerno de bicornio y la piel de serpiente arbórea africana, y el único lugar del que podrían sacarlos era el armario privado de Snape.
-Lo que tenemos que hacer -dijo Hermione, cuando se acercaba la doble clase de Pociones de la tarde del jueves- es distraerle con algo.Entonces uno de nosotros podrá entrar en el despacho de Snape y agarrar lo que necesitamos -Lyra la miro sonriendo ya pensando en que podia hacerle a Snape para distraerlo- Creo que es mejor que me encargue yo misma del robo -continuó Hermione- A ustedes dos los expulsarían si los pillaran en otra, Nix va a ser la primera que el profesor Snape busque cuando algo pase, mientras que yo tengo el expediente limpio. Así que no tenemos más que originar un tumulto lo suficientemente importante para mantener ocupado a Snape unos cinco minutos.
-Ya tengo algo en mente -anuncio la ojigris.
Las clases de Pociones se impartían en una de las mazmorras más
espaciosas. Aquella tarde de jueves, la clase se desarrollaba como siempre.
Veinte calderos humeaban entre los pupitres de madera, en los que
descansaban balanzas de latón y jarras con los ingredientes. Snape rondaba por entre los fuegos, haciendo comentarios envenenados sobre el trabajo de los de Gryffindor, mientras los de Slytherin se reían a cada crítica.
Lyra esperaba una seña de Hermione.
Hermione le hizo un gesto con la cabeza y eso fue más que suficiente para la metamorfomaga.
Lyra sacó de su bolsillo una de las bengalas del doctor Filibuster que le habia regado Fred, y le dio un golpe con la varita como tantas veces lo habia hecho antes. La bengala se puso a silbar y echar chispas. Sabiendo que sólo contaba con unos segundos, Lyra se levantó, apunto al caldero de Malfoy.
Lamentablemente para Lyra, la bengala aterrizó dentro del caldero de Goyle. No tenia muy buena puntería.
La poción de Goyle estalló, rociando a toda la clase. Los alumnos chillaban
cuando los alcanzaba la pócima infladora. A Malfoy le salpicó en toda la cara, y la nariz se le empezó a hinchar como un balón; Goyle andaba a ciegas tapándose los ojos con las manos, que se le pusieron del tamaño de platos soperos, mientras Snape trataba de restablecer la calma y de entender qué había sucedido.
Hermione aprovechó la confusión para salir discretamente por la puerta.
-¡Silencio! ¡SILENCIO! -gritaba Snape- Los que hayan sido salpicados por la poción, que vengan aquí para ser curados. Y cuando averigüe quién ha hecho esto...
Lyra no se preocupó por ocultar su sonrisa, miraba a Snape con una sonrisa victoriosa.
Hermione volvió a entrar en la mazmorra, con un bulto debajo de la túnica.
Cuando todo el mundo se hubo tomado un trago de antídoto y las diversas hinchazones remitieron, Snape se fue hasta el caldero de Goyle y extrajo los restos negros y retorcidos de la bengala. Se produjo un silencio repentino.
-Si averiguo quién ha arrojado esto -susurró Snape- me aseguraré de
que lo expulsen.
Snape posó su mirada en Lyra y luego en Harry.
-Piensa que fui yo -dijo Harry a sus amigos, mientras iban deprisa a los aseos de Myrtle la Llorona.
-Bueno, pero fui yo -dijo Lyra con una sonrisa- Y no me arrepiento de nada.
Hermione echó al caldero los nuevos ingredientes y removió.
-Estará lista dentro de dos semanas -dijo contenta.
-Snape no tiene ninguna prueba de que hayas sido tú o Nix -dijo Ron a Harry, tranquilizándolo- ¿Qué puede hacer?
-Conociendo a Snape, algo terrible -dijo Harry, mientras la poción
levantaba borbotones y espuma.
-Bueno en caso de que me descubra algo se me va a ocurrir -dijo la ojigris.