vi.

1699 Palabras
.:. CHAPTER SIX .:. ( STONES )                  DESPUÉS DE LA CLASE DE HERBOLOGIA volvieron al castillo para lavarse un poco, y los de Gryffindor marcharon corriendo a la clase de Transformaciones. Para Lyra la clase de la profesora McGonagall no era una de sus favoritas pero la profesora si era su favorita, durante las clases Lyra solía ponerle los pelos de punta a Minerva, siempre al terminar las clases salia con un pase directo a un castigo, pero ella no se preocupaba sabia que los castigos de Minnie para con ella eran los más leves. Tenían que convertir un escarabajo en un botón. Harry lo único que conseguía era cansar al escarabajo, porque cada vez que éste esquivaba la varita mágica, se le caía del pupitre. A Ron aún le iba peor. Había recompuesto su varita con un poco de celo que le habían dado, pero parecía que la reparación no había sido suficiente. Crujía y echaba chispas en los momentos más raros, y cada vez que Ron intentaba transformar su escarabajo, quedaba envuelto en un espeso humo gris que olía a huevos podridos. Incapaz de ver lo que hacía, aplastó el escarabajo con el codo sin querer y tuvo quepedir otro. A la profesora McGonagall no le hizo mucha gracia. -Minnie -Lyra levanto la mano para llamar la atención de la profesora y llamando asi la atención de toda la clase- ¿Si le doy un beso se convertirá en príncipe?  Toda la clase se rio menos Hermione. Hasta los labios de la profesora McGonagall se habían curvado en un intento de reprimir su risa. -No señorita Scamander, siga practicando. Harry se sintió aliviado al oír la campana de la comida. Sentía el cerebro como una esponja escurrida. Todos salieron ordenadamente de la clase salvo él, Lyra y Ron, que todavía estaba dando golpes furiosos en el pupitre con la varita. -¡Chisme inútil, que no sirves para nada! -Pídeles otra a tus padres -sugirió Harry cuando la varita produjo una descarga de disparos, como si fuera una traca. -Ya, y recibiré como respuesta otro howler -dijo Ron, metiendo en la bolsa lavarita, que en aquel momento estaba silbando- que diga: «Es culpa tuya que se te haya partido la varita.» Bajaron a comer, pero el humor de Ron no mejoró cuando Hermione le enseñó el puñado de botones que había conseguido en la clase de Transformaciones. -¿Qué hay esta tarde? -dijo Harry, cambiando de tema rápidamente. -Defensa Contra las Artes Oscuras -dijo Hermione en el acto. -¿Por qué -preguntó Ron, cogiéndole el horario- has rodeado todas las clases de Lockhart con corazoncitos? Hermione le quitó el horario. Se había puesto roja. -Sigo sin entender como Nix es la favorita de todos los profesores -dijo Hermione cambiando de tema rápidamente y acordandose de las clases de Herboligía. -Esos son celos -dijo Ron y Harry rio bajo. -Pero obviamente soy la favorita de Snape -dijo Nix y todos rieron. Terminaron de comer y salieron al patio. Estaba nublado. Hermione se sentó en un peldaño de piedra y volvió a hundir las narices en Viajes con los vampiros. Lyra se acomodo en la piernas de Harry para empezar a tirarle piedras a los Slytherin que pasaban mientras Harry le hacia caricias en el pelo y hablaba con Ron, se pusieron a hablar de quidditch, y pasaron varios minutos antes de que Harry se diera cuenta de que alguien lo vigilaba estrechamente. Al levantar la vista, vio almuchacho pequeño de pelo castaño. Lo miraba como paralizado. Tenía en las manos lo que parecía una cámara de fotos muggle normal y corriente, y cuando Harry miró hacia él, se ruborizóen extremo. Harry tuvo que tenerle la mano a Lyra para que no le tirara una piedra. -No es un Stytherin, Nix -le susurro. -James... no importa, te prometo que es una sola piedrita -rogó Lyra haciendo reir a Ron. El chico al que Lyra le queria tirar una piedra carraspeo para llamar la atención de Harry. -¿Me dejas, Harry? Soy… soy Colin Creevey -dijo entrecortadamente, dando un indeciso paso hacia delante y mirando a Lyra de reojo- Estoy en Gryffindor también. ¿Podría…, me dejas…que te haga una foto? -dijo, levantando la cámara esperanzado. -¿Una foto? -repitió Harry sin comprender. -Con ella podré demostrar que te he visto -dijo Colin Creevey con impaciencia, acercándose un poco más, como si no se atreviera- Lo sé todo sobreti. Todos me lo han contado: cómo sobreviviste cuando Quien-tú-sabes intentómatarte y cómo desapareció él, y toda esa historia, y que conservas en la frente lacicatriz en forma de rayo (con los ojos recorrió la línea del pelo de Harry). Y me ha dicho un compañero del dormitorio que si revelo el negativo en la poción adecuada, la foto saldrá con movimiento -Colin exhaló un soplido de emoción y continuó- Esto es estupendo, ¿verdad? Yo no tenía ni idea de que las cosas raras que hacía eran magia, hasta que recibí la carta de Hogwarts. Mi padre es lechero y tampoco podía creérselo. Así que me dedico a tomar montones de fotos para enviárselas a casa. Y sería estupendo hacerte una -Miró a Harry casi rogándole- Tal vez tu amiga querría sacárnosla para que pudiera salir yo a tu lado. ¿Y me la podrías firmar luego? -¿Me viste cara de asistente, o algo asi? -preguntó una disgutada Lyra preparandose para tirarle la piedra en el medio de la frente. -¿Firmar fotos? ¿Te dedicas a firmar fotos, Potter? En todo el patio resonó la voz potente y cáustica de Draco Malfoy. Se había puesto detrás de Colin, flanqueado, como siempre en Hogwarts, por Crabbe y Goyle, sus amigotes. -¡Todo el mundo a la cola! -gritó Malfoy a la multitud- ¡Harry Potter firma fotos! -¡Dejen el primer lugar para Malfoy! -gritó Lyra en tono burlón- ¡Es el fan número uno de Harry, necesita el primer lugar! Algunos que pasaban se rieron y la sonrisa de Malfoy decayó. Harry se lo agradeció con la mirada. -Lo que pasa es que le tienes envidia -dijo Colin, cuyo cuerpo entero no era más grueso que el cuello de Crabbe. Lyra pensaba que si le llegara a poner una mano encima lo iba a volar hasta el lago n***o. -¿Envidia? -dijo Malfoy, que ya no necesitaba seguir gritando, porque la mitaddel patio lo escuchaba gracias a la burla que habia hecho anteriormente Lyra- ¿De qué? ¿De tener una asquerosa cicatriz en la frente? No, gracias. ¿Desde cuándo uno es más importante por tener la cabeza rajada por una cicatriz? Crabbe y Goyle se estaban riendo con una risita idiota. -Una sexy cicatriz -canturreo Lyra pasando su brazo por lo hombros de un Harry sonrojado. -Échate al retrete y tira de la cadena, Malfoy -dijo Ron con cara de malas pulgas. Crabbe dejó de reír y empezó a restregarse de manera amenazadora losnudillos, que eran del tamaño de castañas. -Weasley, ten cuidado -dijo Malfoy con un aire despectivo- No te metas en problemas o vendrá tu mamá y te sacará del colegio- Luego imitó un tono de voz chillón y amenazante- «Si vuelves a hacer otra…» Varios alumnos de quinto curso de la casa de Slytherin que había por allí cercarieron a carcajadas. -¿Que pasa si el gran Draco Malfoy se mete en problemas? -pregunto con obvio sarcasmo Lyra- ¿Le va a contar a su papi? -las carcajadas resonaron por todos lados, hasta algunos Slytherins reian. -No es tu maldito problema, Scamander -dijo Malfoy acercándose a Lyra, esta no retrocedió como el tenía pensado asi que quedaron cara a cara, ojos grises contra ojos grises. El rubio aprovechó el acercamiento para mirarla mejor y descubrió unas cuantas pecas en la nariz que de lejos no se veian. Mientras que ahora la pelirroja lo miraba con una ceja alzada de manera altanera. -A Weasley le gustaría que le firmaras una foto, Potter -sonrió Malfoy sin quitar sus ojos de Lyra- Pronto valdrá más que la casa entera de su familia. Ron sacó su varita reparada con celo, pero Hermione cerró Viajes con los vampiros de un golpe y susurró: -¡Cuidado! -¿Qué pasa aquí? ¿Qué es lo que pasa aquí? -Gilderoy Lockhart caminaba hacia ellos a grandes zancadas- ¿Quién firma fotos? Harry quería hablar, pero Lockhart lo interrumpió pasándole un brazo por los hombros y diciéndole en voz alta y tono jovial: -¡No sé por qué lo he preguntado! ¡Volvemos a las andadas, Harry! -Vamos, señor Creevey -dijo Lockhart, sonriendo a Colin- Una foto de los dos será mucho mejor. Y te la firmaremos los dos. Colin buscó la cámara a tientas y sacó la foto al mismo tiempo que la campanaseñalaba el inicio de las clases de la tarde. -¡Adentro todos, venga, por ahí! -gritó Lockhart a los alumnos, y se dirigió al castillo llevando de los hombros a Harry, que hubiera deseado disponer de un buenconjuro para desaparecer. Habían alcanzado el aula de Lockhart y éste dejó libre por fin a Harry, que se arregló la túnica y buscó un asiento al final del aula arrastrando a Lyra de su tunica para que se siente con el, donde se parapetó detrás de los siete libros de Lockhart, de forma que se evitaba la contemplación del Lockhart de carne y hueso. El resto de la clase entró en el aula ruidosamente, y Ron y Hermione se sentaron a ambos lados de Harry y Lyra. -Se podía freír un huevo en tu cara -dijo Ron- Más te vale que Creevey y Ginny no se conozcan, porque fundarían el club de fans de Harry Potter. -Cállate -le interrumpió Harry. -Yo necesitó una copia de la foto para pegarla en la pared de mi habitación,  va a ser algo digno de mostrarle a tus hijos -rio Lyra. Decir que la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras fue la mejor era mentir, fue un total fracasó. Desde ese día Lyra había prometido que iba a estudiar DCAO por si sola.
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