CAPÍTULO CUATRO Lo primero que noté fue la falta de ventanas. “Datos”, murmuré. Había sido demasiado fácil llegar al baño sin complicaciones. Es posible que Logan ya supiese que no había una ruta de escape desde allí. O la actuación y la chaqueta que dejé atrás habían logrado su cometido y él estaba esperando a que regresase. O tal vez, él era ‘cortito’. Recordé la penetrante mirada que había lanzado a su alrededor y negué con la cabeza. No, ‘cortito’ no es. Otra posibilidad es que los científicos no lo hubiesen contratado y su interés fuese genuino. Suspiré. Siempre atraía atención no deseada. Cuando era más joven lo consideraba una bendición. Miré a ver si había alguien en las cabinas y como esperaba, estaba sola. Volví a la puerta y la abrí. El hombre seguía donde lo había dejado, li

