CAPÍTULO SEIS Conduje, tomé la primera salida y regresé a la autopista dando vueltas en zigzag, sin dejar de prestar atención a cualquier Range Rover n***o o motocicleta. ¿Por qué me había ayudado Logan? ¿Aquello había sido una pelea por la recompensa que le PSS ofrecía por mí? Más adelante vi las luces de un Texaco y decidí arriesgarme a parar allí por unos minutos. Aparqué en una esquina oscura y gateé con dificultad hasta el asiento trasero donde estaba mi bolsa. Coloqué una chaqueta sobre los hombros y metí los pies en un par de botas de montaña. Primero me dirigí al baño. La fuerte iluminación me castigó los ojos y me estremecí. Se me escapó una mueca ante mi reflejo. El rostro que me devolvió la mirada estaba pálido, más pálido de lo habitual. Los ojos negros estaban vidriosos por

