Desde que estaba con el abuelo, había conocido unas cincuenta personas, desde la alta sociedad, hasta los mejores escritores, la directora de una de las editoriales más famosas de los estadios unidos me había dado su número para darme empleo, incluso congeniamos muy bien, su nombre era Johana Torres, una guatemalteca, que había venido buscando su sueño, lo consiguió y logro brillar como las mejores estrellas, una mujer digna de admiración, también conocí al secretario general de la casa blanca un hombre imponente de unos cuarenta y cinco años, especialista en armas, se llamaba Juan Piñero, venezolano, muy serio, pero educado, así que estos eran los lujos ir de la mano del señor simonovic era como ir comiéndose el mundo en cada paso. Mientras conocía mas personas, buscaba a miguel con la m

