Camino por las calles cerca de la universidad, mi estomago ruge de hambre, no había desayunado, solo me tome un vacío de jugo con el medicamento, que por cierto lo había dejado en la casa de miguel. Las horas pasaron volando mi reloj marcaba las diez de las noche, y me encontraba temblando de frio, con mi cajita de ropa en la mano, llego a una plaza de la ciudad y me acuesto en uno de los bancos, estaba cansada tenia mucho sueño, así que cierro mis ojos para descansar un rato. Me siento tan helada que abrazo mis piernas, jamás pensé que viviría semejante experiencia, tal vez debí aceptar la ayuda de ton, pero soy muy terca, tampoco puedo llamar a mis padres para pedirle ayuda, miguel les había enviado dinero, si mi padre se enterara que estaba durmiendo en las calles, le darían tres infar

