Mi madre estaba un poco renuente, papa estaba totalmente en desacuerdo, pero me importaba muy poco lo que pensara, amaba a Julianny, me casaría con ella costara lo que costara, tendríamos hijos, y moriría a su lado, eso era lo que más quería en esta vida. El día de la fiesta de compromiso, le regale un vestido precioso, y a su madre también, por otro lado el suegro estaba encantado con su traje, eran personas humildes pero buenas, con eso me bastaba. Me toco dar el discurso, no había preparado nada, pero sabía perfectamente que decir, así que abrí mi corazón. —Desde que descubrimos que entre tú y yo existía un sentimiento de amor, te convertiste en el mejor motivo para incentivar mi vida y gracias a tu compañía y comprensión he podido emprender diariamente un camino en el que he podido

