Al llegar a la entrada, la señora Margot ya me espera, es que acaso era un perro sabueso que podía rastrear mi aroma, siempre era lo mismo parecía una película —Buena tardes señora, hoy estoy a buena hora. —Llegas tres minutos tardes—dice mirándome sin ninguna expresión —Oh , lo siento, no sucederá de nuevo—digo viendo el reloj tenía tres minutos de retraso pero por el amor de Dios si eran solo tres jodidos minutos. —Hoy nuevamente te quedaras sola, sabes que hacer—dice con su bolso en mano y se va, dejándome con la boca abierta. Algo estaba ocurriendo jamás me dejaba sola y ya tenia tres días en lo mismo, ¿será que estaba enferma? Le preguntare a ton cuando lo vea nuevamente, entro y arreglo un carrito de libros que habían entregado, eliminando a los chicos de la lista, la computador

