Corro por las calles, como toda una loca, con mis zapatos en la mano, con semejante tacón no podía correr, el vestido tampoco era muy cómodo que digamos, mi teléfono no ha dejado de sonar, no lo contesto sabía que se trataba de él, no estaba para estupideces ni excusas, se que no negó nunca su compromiso, pero sus labios tocaron los de esa mujer y eso crea una gran duda en mí, tal vez estaba cometiendo el peor error de mi vida, casándome con un hombre que no conozco lo suficiente. Camino por las calles lo más rápido que puedo, pero un auto logra alcanzarme, es Edder. —Amor por favor móntate, es peligroso que estés caminando a estas altas horas. Lo que vistes, no es lo que piensas, por favor sube. —No Edder, déjame en paz—Digo mientras sigo caminando —Amor por favor permite que te lleve

