Después de bailar hasta el cansancio y disfrutar la mejor fiesta de nuestras vidas, me había casado con el amor de mi vida, gracias a mi madre que me llevó esa fiesta, allí conocí al chico de las frituras, de solo recordarlo me dan ganas de reír. Estábamos saliendo de la casa de mi suegra, los invitados nos despedían, me acercó a mis padres y los abrazo fuertemente. —Mama gracias por todo, quedé perfecto, te amo, papá cuídate mucho—Digo dándoles un beso —Oh hija, más bien fue poco, quería hacer más cosas, te mereces lo mejor del mundo te amo—Dice abrazándome, papá se acerca y me abraza, sin decirme una sola palabra, no hacía falta, sabía que me quería. Después de las despedidas subimos al auto, Edder maneja, había cambiado mi vestido por un hermoso conjunto de pantalón, camisa y chaque

