Capitulo XXXI  Nunca espere que Clarisa hiciera eso, se lo merecía claramente pero jamás pensé que fuese capaz, hoy mismo la trasladarían a la prisión de mujeres, mientras la tenían en una celda en la comisaria, deje que todas las personas partieran a casa para hablar con ella. Clarisa - dije llamándola, se notaba más flaca y su cara estaba pálida. Hola Nadir - saludo. ¿Por qué lo hiciste? - pregunte yendo al grano. Tengo que hacerme cargo de mis actos, enfrentar las consecuencias -. Chica inteligente - Clarisa sonrió, primera vez que veía una sonrisa sincera de su parte. Lo siento tanto -. Hasta luego, Clarisa - me fui, no soportaba verla ahí, recordar lo que nos había hecho a Olivia, a mí, a nuestro hijo. Mi celular informo una llamada de Melisa, en el restaurant ella había

