Deianira A la mañana siguiente nos despedimos y partimos al aeropuerto, los gemelos y Vlad se regresarían conmigo y mi avión privado ya había salido desde ayer. Cuando hubo recepción recibí la noticia del ataque y de la condición de Bronwen. El viaje fue tranquilo, pero estaba ansiosa por ver a Luigi y Bronwen, aunque no fue tanto tiempo, quería verlo y que se me informara detalladamente del ataque. Cuando llegamos a Nueva York ya eran pasadas las nueve de la noche. Estaba cansada del largo viaje y preocupada al mismo tiempo. Corrí a los brazos de Luigi cuando lo vi, me rodeo con sus brazos y su delicioso olor me envolvió. El empezó a caminar sin soltarme, escuché cuando se abrió la puerta de un auto y la voz se Luigi. _ No entren _ me metió dentro del auto y se metió detrás de mí, ce

