Lorry.
- entonces ¿en mi casa?- escucho decir a la capitana plástica de toda la escuela.
- estaré muy ocupado- contesta él.
-¿qué tal mañana?- pregunta ella besando su cuello... El cuello de Tomás ¿ésto puede ser peor?.
El sabe que estoy aquí y aún así lo hace, me ha besado y actúa como que nada pasó.
- yo te llamo- dice el sonriendo y tocando sus pechos... ¿¡Qué!?... Ese imbécil.
Luego tocan el timbre de empezar las clases.
cierro los ojos y pellizco mi estomago para calmar las voces, busco una sudadera en mi mochila, es azul casi n***o, me la coloco y acuesto mi cabeza en la meseta, tengo ganas de llorar... No solo por el, sino porque las voces me atormentan, me duele la cabeza, tengo el período (más dolor) y porque el chico que me gusta está comiéndose otra chica... Y yo ni le agrado.
Apuñalo mi estómago con un lápiz muy fuerte, eso dolió, pero ya no quiero llorar.
El se sienta en su lugar, que es a mi lado y me mira.
- hola niña- dice y me sonríe.
- hola- digo a los 10 segundos de una manera que dudo alguien escuchara.
- ¿te pasa algo? - pregunta el.
- estoy bien- digo aún con la cabeza oculta por mis brazos, la capucha y la meseta.
Me alza y me mira algo asustado.
- estás pálida- dice examinadome con la mirada.
- no es verdad- digo y miro hacía el frente.
- si es- dice- ¿y esa sangre?- pregunta mirando mis ojos.
-¿ qué?- pregunto graciosa.
Toca mi vientre y tengo sangre destilando.
¿Qué?
La voces ríen fuerte, miro rápidamente la meseta y veo un corta papeles embarrado de sangre, lo tomaré, pero el es más rápido que yo y lo toma.
- ven- dice tomando mi mano y saliendo del curso antes de que el maestro llegara.
-¿a dónde vamos?- pregunto algo mareada.
Me ignora y me lleva hasta una ezquina a lo lejos de todo el mundo.
- ¿qué mierdas hiciste? ¿por qué lo hiciste? ¿estás loca?- pregunta a la defensiva.
Yo sonrío, se intereza en mi...
- te preocupas por mi- digo y sonrío, siento un escalofríos en toda la columna vertebral, me tiemblan las piernas y las voces sólo ríen y gritan, luego el frunce el ceño y se sienta en el suelo frente a mi, de todos modos me queda mucho más alto.
- ¿qué fue lo que pasó?- logro escuchar que dice. Estoy sonriéndole, a penas me creo que le importe, quizas si le agrado...
Siento que mis ojos se cierran sin mi consentimiento y mi sonrisa va dejando de ser... Creo que me voy a desmayar.
- Lorry- dice zarandeando mi cuerpo y colocándose casi sobre mi.
- qué...- digo bajito y abro los ojos todo lo que puedo, que la verdad no es mucho.
- mírame- dice y no se porqué eso me produce gracia, así que río un poco y el tapa su cara con sus brazos.
- me desmayare- digo mirandolo a los ojos.
- mírame ahora- me ordena.
Lo hago y el pregunta:
- ¿qué fue lo que hiciste?- yo niego.
- me clavé un lápiz...- digo y el frunce más el seño.
- tu suéter tiene un agujero de daga... La verdad- dice.
- pero luego noté que era un corta papeles- digo casi delirando.
-¿ cómo los confundiste?- pregunta confundido sacando de su bolsillo el cuchillo.
- las voces, me dolía mucho el vientre... tengo la regla y no es nada bonito- digo con mis últimos ánimos, caeré en cualquier momento.
- ¿voces?- pregunta confundido.
- si... Son muy molestas siempre me están gritando y...- niego y me aprieto un poco el vientre- aahh- digo cerrando los ojos y se salen unas lágrimas de éstos, más cólicos.
- ¿qué? ¿qué pasa?- pregunta preocupado aparentemente.
- los cólicos- digo y vuelve el dolor, siento que el sol me consume, como si robara todo mi ser.
- ¿te duele mucho?- pregunta acercándose más y sobando un poco mi estómago.
- sí...- digo.
- ¿comiste algo hoy?- pregunta.
-no...- digo con toda la energia que me quedaba. Logro ver como muerde su muñeca rápidamente, provocando que esta sangre. A los segundos todo se vuelve n***o.
- Lorry... mierda- lo escucho decir furioso.
Tomás.
La arrastro hasta una esquina alejada de todos en el colegio y pregunto...(todo lo mencionado en el capitulo anterior).
No creo de verdad su alegría al saber que me importa.
Desgarro mi tendón de la muñeca con mis dientes, la sensación es indescriptible, el dolor es momentáneo, pero tan real e intenso como cualquier herida mortal.
Coloco mi muñeca en sus labios, logrando que la sangre que destila mi muñeca se adentre a su boca y de paso a su sistema.
Limpio mi mano ensangrentada de mi pantalón y al volver a observarla noto que ensucié parte de su rostro con mi sangre.
Sonrío inconscientemente y me acerco para besar su frente, luego procedo a limpiar lo mejor que puedo su hermoso rostro.
Si supiera lo mucho que me importa, detesto no poder estar juntos. Quisiera entender eso de las voces o de que confundió un cuchillo con un lápiz, pero ahora se encuentra en mis brazos "dormida" luego de que me escabullera por la verja, solo tuve que saltarla, fue fácil, a veces pienso que ser un monstruo no es tan malo.
Ni se mueve, de no ser porque escucho su corazón estaría devastado.
La recuesto en los asientos de atras del auto y a toda prisa me dirijo a mi casa.
***
Luego de que hablara con mi padre, me encuentro en espera de que despierte al lado de mi cama, la traje a mi habitación.
Según Genrry, ella solo se desmayó y perdió mucha sangre, según yo, pudo ser por eso o por un shock momentaneo, debo admitir que se ve hermosa mientras duerme.
Ya son las tres y cuarenta de la madrugada, Carlos no contesta el teléfono y aún peor Lorry no despierta.
Estoy desesperado, tengo que saber lo que sentía, lo que siente... es la primera vez que me intereso tanto por alguien, pero aún peor, no puedo estar con ella.
¿¡porqué tenía que ser un monstruo?!
Veo que empieza a revolotear y grita:
- ya cállense- supongo que está dormida.
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