Capítulo 7

1049 Palabras
Entro a la "farmacia" de mi casa, tomo 5 pastillas de analgésicos y tranquilizantes, me las trago como puedo, luego busco agua, la tomo y todo sigue igual. Me gritan cosas y eso me enloquece, tomo mi cabeza en brazos y halo mi cabello, me hinco en el suelo y tapo mis labios, para gritar muy fuerte y no se escuche nada. Apuesto que las venas sobresalen de mi cuello y cabeza. Me dejo caer en la alfombra, aparte de que las voces me duele, duele mucho mi cabeza, me quedo inmóvil en el suelo y a los pocos minutos el entra. -¿qué sucede?- pregunta bajandose a mi altura. Yo solo respiro ondo, el toca mi rostro con sus manos y las voces desaparecen al fin. - yo... Solo, me duele mucho la cabeza- digo y me relajo. - ¿qué hacen todas estas pastillas en el suelo?- pregunta con el seño fruncido. - se me cayeron- digo. - ¿cuántas pastillas te tomaste?- pregunta mirandome a los ojos, los cierro. - un par- digo. Obvio no le diré la cantidad exacta. Sonrío mentalmente. - no cierres los ojos, es peligroso- dice tomando mi mano y halandome. - quiero dormir- digo forcejeando. - puedes morirte si te duermes, ven- dice dándome un halón bien fuerte y parándome por completo con éste. - ven- dice tomando mi mano y llevandome a que se yo donde. Me trae a la cocina, busca algo en el frigorífico y me lo tiende. - ten, tómalo- dice dándome un vaso lleno de leche. - no ¿por qué?- pregunto y el sonríe, se sienta frente a mí y dice: - estás intoxicada, así que para vivir tienes que tomarlo- dice y vuelve a tenderme el baso. Lo tomo todo y luego lo miro a los ojos. - necesito dormir- digo y me sonríe. - espera 10 minutos aunque sea- dice y se acerca, tan cerca como para besarme, pero no lo hace, besa mi cabeza. -me quedaré hasta que te duermas- dice y arregla mi cabello que estaba tapando parte de mi rostro. -¿por qué tomaste las pastillas?- pregunta. - me dolía mucho la cabeza- digo. - otro día se más consciente- dice serio, yo sonrío para aligerar el ambiente y el niega. - ¿haz comido algo hoy?- pregunta acusador, me pongo aún más nerviosa ya que no he comido nada. - si- miento. - ¿qué? - pregunta retandome. - 2 manzanas- digo y el me mira extraño. - pues tienes que comer algo ya- dice abriendo el frigorífico y sacando cosas. - ¿qué haces?- pregunto algo confundida. -¿te gustan los brownies verdad?- pregunta. Amo los brownies. - ¡Claro que sí!- digo y el sonríe. - pues te prepararé algunos- dice y me sonríe. - yeeeeeyyyy- grito haciendo un baile triunfante, el deja todo lo que hacía y me observa riendo. Mi baile lleva el típico va y ven de las caderas y las manos, pero le añadí subir las manos hasta el cielo y moverlas como anormal. -¿qué haces?- pregunta observandome de manera extraña, con una sonrisa en el rostro. - tu solo haz mis brownies- digo y el alza las manos en señal de rendición. Toma algunos chocolates, leche, azúcar, sal, agua, toma chocolate blanco, vainilla y muchas cosas más, yo solo lo observo. - ¿cómo aprendiste a cocinar?- pregunto interesada. - duré un tiempo viviendo solo... Digo, con mi tía y ella no cocinaba, solo buscaba recetas, así aprendí- dice. A la media hora todo está listo, el se dirige hacia mí con una cuchara con braunie, que debo decir que luce más como chocolate, se ve delicioso. - tiene mi toque personal- dice sonriendo y la cuchara la acerca a mi boca para que pruebe, al hacerlo me llevo la sorpresa de lo riquísimo que sabe ésto. - está delicioso- digo tomando la cuchara y corriendo a la meseta donde colocó el recipiente lleno de braunies. Empiezo a comer y produzco un ruido normal al comer algo delicioso "mmmmmm..." el ríe y solo me observa. - ¿te gusta?- pregunta estando a mi lado, mala idea. Me abalanzo sobre el y el se sorprende, se acora de la loseta que está detrás de él y me abraza por igual. - gracias por los braunies- digo y el sonríe- admite que sí te agrado aunque sea un poco- digo y el sonríe más. - yo... Lo pensaré- dice convirtiéndo sus labios en una fina línea, lo que produce que se vean unos bellos hoyuelos en sus cachetes. El está observando mis ojos fijamente, yo sonrío y el permanece serio, toma mi rostro por la barbilla con una de sus manos y acerca mi rostro al suyo, pero antes de llegar se separa y pasa la mano por su pelo, que deseos y que decepción. - me tengo que ir- dice y sonríe de lado. - bueno... Pues, cuídate- digo mientras el me ayuda a levantar, incómoda, como no estarlo. El me da una última mirada y se retira. ¿por qué nunca quiere besarme? ¿hay algo malo en mi? *** Estando en el receso tomo la bandeja y pongo un jugo de naranja y me dirijo a tomar una manzana, al girarme me llevo la sorpresa de que Tomás venía hacia mi. - hola hermanita- ¿auch? Eso fue terrible. -¿hermanita?- pregunto y río. - ¿qué tiene?- pregunta y ríe. ¿Cree que soy un juego? ¿Que un día puede besarme y luego hacer como que nunca nada pasó? Mi ánimo cae a los suelos y simplemente sonrío de lado, dejando caer mi mirada al suelo. - olvídalo- digo un poco decaída y el ríe. - ¿qué tal te fue en las clases?- pregunta. -bien ¿tú que tal?- pregunto. - bien- responde. Antes no lo notaba pero últimamente he notado que solo le intereso como amiga, aunque técnicamente no le agrado. - ¿ahora si te agrado?- pregunto y el ríe. - sigo sin saber- dice caminando hacia una mesa, lo sigo y el me observa fijamente, siempre estoy con esa duda del porqué me mira tanto, he pensado preguntar pero algo me dice que no quiero saberlo. Vota y comenta.
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