—¡Vamos a que descanses! Tuvimos un viaje largo y pesado. —Si mamá tienes que descansar. Rachel tomó una ducha relajante en la tina, Ling llamó a la puerta y entró y acercándose a su esposa con una toalla de baño en las manos la ayudó a salir de la tina. La ayudó con la pijama, a secar su cabello y peinarlo. Después de dejar a su esposa descansando salió de la habitación y se dirigió al pequeño estudio. —¡Ming, llama a Gabriel por favor! El tiene que escuchar lo que tengo que decir. —¿Pasa algo Ling? —¡Toma asiento! Debes saber el porque no nos hemos ido a la villa, la nieta de mi nana hizo algunas cosas que no debía se expresó mal de ti y de Rachel y eso jamás lo voy a permitir. Mi nana la ayudó con eso y como puedes apreciar no es una mujer muy confiable, es por eso que no irem

