Cuando Rachel despertó ya era el medio día, el brazo de Ling la abrazaba por la cintura, girando su cuerpo vio a, su prometido profundamente dormido junto a ella, sonrió y con su estilizado dedo levantó un pequeño mechón de cabello qué caía por su bello rostro. Ling sintió el delicado y lento movimiento abrió los ojos y vio a su hermosa prometida. —¡Lindo día Ling! —Ahora si es lindo. Y a partir de hoy siempre serán lindos porque despertaré contigo a mi lado. —Así es despertaremos juntos por el resto de nuestras vidas, muero de hambre. —¡Vamos a comer algo! Después de asearse y vestirse salieron de la habitación, en la cocina terminaban de comer Tao, Ming y Kun. —¡Buen día! —¡Buen día señores! —Saldremos a comer. —Yo iré con ustedes señor. —¡Vamos Tao! Al llegar al resta

