Se quedó recostada de la puerta por unos minutos, no tenía deseos de caminar hacia la cocina, desde donde podía escuchar a su hermano sollozando, se sentía mal, porque pensaba que era culpable de lo que acababa de suceder, no entendía por qué Callaghan oculto por tanto tiempo el hecho de que su nueva pareja era un integrante la familia Morózov, pero iba a averiguarlo.
Con calma camino por el pasillo que la llevaba a su destino, ese corredor pareció alargarse con cada paso, pero finalmente paso el arco de la cocina, Callaghan estaba apoyado del borde del fregadero, sus nudillos blancos y sin sangre, del fuerte agarre que poseía, no le gustaría ser esa encimera en ese momento.
— ¿Cal? — lo llamo, cuidadosamente.
—Conejita. — respondió él, luego de darse la vuelta, se secó las lágrimas de sus mejillas y agrego. — lo siento, la cena fue un desastre, no quería que terminara de ese modo. — tenía la nariz roja como un tomate, además de los ojos hinchados.
—Bueno para mí la cena estuvo muy bien, el problema fue el final. — admitió, se acercó hacia él, con cautela, su hermano siempre fue explosivo cuando se molestaba, y lo comprobó cuando sin querer piso algunos vidrios regados por el piso, una copa de vino rota.
—Lo siento, fui yo, no pude controlarme. — confeso el avergonzado.
—No te preocupes. — entre ambos recogieron el desastre y luego se sentaron en los taburetes del lugar. — ¿Callaghan que fue todo eso? — soltó sin anestesia, porque no tenía sentida darle muchas vueltas al asunto, el suspiro pesadamente.
—Víctor y yo hemos estado saliendo desde hace seis meses, pero al menos tres meses antes Asher y Valeska rompieron. — explicó con calma. — así que cuando nosotros comenzamos nuestra relación la perra malcriada nos atacaba por todo, supongo que porque…— él se detuvo y la observo con timidez.
—Porque somos hermanos. — sentencio Bethany. — no quería que Víctor se involucrara contigo por mí.
—Así es. — afirmo él. — por lo que inició una campaña contra de nuestra relación, diciéndole horribles cosas a su familia acerca de ti y de mí, por supuesto que Víctor confirmaba la información conmigo, pero sus Padres no querían escucharme, la chiquilla les tiene la cabeza lavada, sé que parece cuento de preparatoria, pero esa estúpida pareciera nunca madurar. — el arrojo un trozo de tela para limpiar el mesón, lejos de ellos, enfatizando su descontento.
—Es una maldita perra. — sentencio Betty, él se sorprendió de su lenguaje. — ¿Qué? Lo es, siempre lo he sabido.
—Pues sí. — sonrió un poco. — creo que hoy sobreactué, pero todos estos meses he tenido que soportar las llamadas de su familia, las recriminaciones del pueblo, porque los chismes corren, y me siento como si pendiera de un hilo, porque no tengo ni idea de lo que realmente quiere Víctor, ellos continúan separándonos y es frustrante.
—Debiste habérmelo contado, sé que estaos lejos, pero siempre platicamos por videollamada y quiero que sepas que estaré para ti cada vez que lo necesites. — ella posó su mano sobre la de él, dándole consuelo.
—No quería agobiarte, además pensé que al escuchar el apellido de los Morózov te opondrías a ello, y este hombre de verdad que me gusta.
Betty rio, en ocasiones sentía que tenía una hermana en lugar de un hermano, ella seguía opinando que Callaghan era completamente gay, pero él no terminaba por decirle la verdad, suponía que porque su salida del closet fue muy dramática.
Sucedió durante un viaje familiar, o más bien, luego de un viaje familiar, era verano y el joven tuvo que quedarse para reparar algunas materias que había reprobado durante el año escolar, en cambio Betty y sus progenitores se fueron de carretera, Calligan, su Padre, rento un remolque y recorrieron cuatro ciudades diferentes, su una bonita experiencia, pero adelantaron su retorno.
En la época no existían los teléfonos celulares y era muy difícil comunicarse con el de casa, siempre estaba caído, así que hablaron muy poco con el Andrews que permaneció en la casa, por lo que no le informaron de su precipitado regreso, cuando entraron a la casa, Callaghan estaba en una comprometedora posición con no uno, pero dos adolescentes.
Su Madre casi tuvo una apoplejía en la entrada, nunca lo olvidaría, luego de eso ella preparó un exorcismo para su hermano, pero su Padre no lo permitió, por supuesto que lo reprendió, porque compartía las creencias de la iglesia, pero no era tan radical como su mujer, luego le dijo que no lo dejaría de amar por sus preferencias y se interpuso entre su hipócrita esposa y su joven hijo.
Callaghan admitió ser bisexual y luego dejo de asistir a la iglesia, donde hablaban de él como si fuera el hijo del diablo.
—Palabras necias, oídos sordos Betty. — solía decir su Padre cuando escuchaban algún chisme relacionado con el tema, luego le regalaba una sonrisa y ella sentía que se encontraba al lado de un héroe, gracias a él siempre amo a su hermano.
Pero al parecer tenía una preferencia por los hombres, porque de todas las relaciones que había mantenido con el transcurso del tiempo, unas pocas habían sido con mujeres.
Regresando al presente Betty explico su punto de vista.
—Quizás me habrías sorprendido. — dijo encogiéndose de hombros. — por supuesto que la chica no me cae bien, pero son tus decisiones Cal.— lo decía en serio, con convicción. — y Papá me enseñó a respetarlas, te habría advertido que te preparas para el dolor que suelen provocar los Morózov, pero nada más, es tu vida, no la mía.
—Gracias. — respondió con sinceridad, luego beso una de las mejillas de la chica.— eres la mejor hermana del mundo, pensé que enloquecerías y me tacharías por el resto de la vida, después de todo la zorra te robo a Asher.
—Eso está en el pasado. — se mordió una uña, no estaba segura de esa frase, después de todo casi chorrea en el porche cuando se reencontró con Asher.
—Mira para mí él siempre ha sido el amor de tu vida. — dijo Callaghan con lentitud, sin querer molestarla. — es entendible que odies a la mujer.
—No la odio, y él no es el amor de mi vida. — respondió sintiéndose ofendida. — yo amo a Matt, muchísimo, solo que estamos en páginas diferentes.
—Quizás puedas reencontrarte con la página en la que esta Asher. — presiono él con una pícara mirada.
—Ni loca. — ella prácticamente salta de su asiento. — no puedo darme el lujo de involucrarme nuevamente con él, tengo muchas cosas que hacer en las próximas semanas, prepararme para mi entrenamiento.
—Ya lo veremos. — sentencio Callaghan.
—No tengo tiempo para Asher Foster. — dijo tajante, su hermano solo asintió con un gesto sarcástico pintándole el rostro.
***
Pero toda su convicción se vio eclipsada cuando se encontró nuevamente con Asher mientras realizaba algunas compras de comida.
Fue en un supermercado no muy lejos de casa, estaba un tanto estresada y obstinada por todas las falsas habladurías que escuchaba de ella y de Callaghan, al parecer un chisme era todo lo que sus vecinos necesitaban para bajarla del pedestal de heroína, en que ellos mismos la colocaron.
El rumor era que al parecer Betty se dedicaba a vender su cuerpo, luego de la ruptura con Asher quedo tan destrozada que se dedicó a ello, y al parecer la idea la obtuvo de su hermano, quien hacia lo mismo.
El descaro del pueblo era tal, que una anciana rechoncha y seca, se atrevió a preguntarle cuanto cobraba por sesión, estuvo a punto de arrancarle la cabeza, en cambio le dijo que no lo sabía, que le dijera ella, de seguro estaba muy bien informada, insinuando que la mujer también se prostituía en un pasado.
Cuando Asher la llamo a lo lejos, ella se volteó furiosa y le espeto un nada amable: ¿Qué quieres?, por supuesto que se arrepintió de inmediato.
—¡Lo siento tanto Asher! — se apresuró a decir. — pensé que eras otro hombre interesado en cuanto cobro la noche. — dijo con los dientes apretados, él la observo avergonzado.
—Discúlpame tú a mí, Valeska fue quien inició el rumor cuando se enteró de lo de su hermano y el tuyo.
—Si, Callaghan me lo advirtió. — asintió la joven.
—¿Puedo ayudarte con tus compras? — pregunto él amablemente.
—Claro. — respondió bajo, aceptaba que su presencia la ponía nerviosa.
Hablaron de todo y de nada durante el tiempo que compartieron en el establecimiento, al menos ella se sentía feliz de que nadie más se le acercó mientras estuvo con él.
Asher le platico acerca de su familia, se encargaba de ellos, como ya sabía, también del negocio familiar, pero no era un capataz cualquiera, disfrutaba trabajar, así que cuando se presentaba algún proyecto, él se involucraba de lleno, y se ensuciaba las manos al igual que sus trabajadores.
La familia Foster eran conocidos por ser los constructores de la ciudad, su pequeña empresa llevaba años en funcionamiento, y seguía pasando de generación en generación, Asher vendría siendo la octava en dirigir “Edificaciones Foster”.
Con el tiempo, el Padre de Asher, invirtió en otros negocios, como la pastelería donde trabajaba Callaghan, también manejaban una estética en el centro del pueblo, uno de los periódicos locales, y un taller de autos.
Además de todo eso, el joven era voluntario en la fuerza de bomberos, y estaba estudiando arquitectura vía online, ella se sintió muy sorprendida, el adolescente que una vez conoció se había convertido en un hombre hecho y derecho, con responsabilidades adultas, y dificultades en la vida.
—He hablado demasiado de mí. — dijo él, se encontraban parados en la sección de carnes, seleccionando algunas bandejas. — es solo que extrañaba nuestra amistad. — dijo sinceramente, ella abrió los ojos como platos, sorprendida por su honestidad.
—Si éramos muy buenos amigos. — acepto ella. — antes de complicar las cosas. — se recordó.
—Fui un imbécil. — dijo apenado.
—Fuimos inmaduros. — ofreció con simpatía. — no se podía esperar nada más de un par de pubertos con las hormonas descontroladas.
—Bueno, pero éramos buenos en la cama, ¿cierto? — le espeto, coqueteando con ella, Betty se rio nerviosa.
—Creo que sí. — fue su efusiva repuesta. — fue hace tiempo. — explico luego de que él luciera ofendido. — ya ni siquiera lo recuerdo. — se encogió de brazos y empujo su carrito en camino hacia los vegetales.
—Quizás debería recordártelo. — dijo tras ella, Betty se detuvo de golpe, casi chocando con un estante de embutidos. — estaba bromeando. — corrigió él, pero no bromeaba. — ella sonrió y continuo su camino, evitando el obstáculo qué estuvo a punto de derribar.
El resto de la tarde se dedicaron a hablar de la vida de Bethany, de su carrera, de sus amigos actuales, hablo de Cole, de Mei, de cuanto había disfrutado la universidad, fue como un respiro, por supuesto que fue exigente, pero cambio su vida totalmente, y fue muy feliz mientras curso su carrera.
Deliberadamente evito mencionar a Matt, se encontraba confundida, por la distante actitud del pelinegro, y la cálida bienvenida que parecía brindarle el pelirrojo, realmente no tenía ni idea si lo suyo con Matt podría recuperarse.
De pronto se encontró extrañándolo, quería hablar con él, poner los puntos sobre las íes, pero no estaba segura de que fuera el acercamiento apropiado, después de todo la última llamada que compartieron, fue agría y no termino con mucha alegría, más bien de una forma impersonal, fría e increíble, conociendo la caliente actitud del hombre.
—Serás una excelente agente del FBI. — dijo el luego de que ella le comentara sus planes a futuro.
—Gracias. — caminaron juntos hasta la fila para pagar sus compras, él también llevaba un carrito hasta el tope, comida para el fin de semana.
—Oye Betty. — la llamo, su animada actitud cambio en un instante, ahora lucia nervioso, se pasaba una mano por la nuca y observaba sus zapatos. — Dentro de un par de días organizarán un reencuentro en la secundaria, ya sabes una graduación para estudiantes antiguos, nuestra clase está invitada.
—¿En serio? — indago intrigada. — me perdí de nuestro baile de graduación, mi pierna estaba siendo apuñalada por un psicópata. — siempre bromeaba al respecto, pero a Asher no pareció darle risa, porque la observaba con algo de preocupación y lástima. — lo siento, siempre trato de restarle importancia al bromear al respecto.
—Tranquila, me enteré del acontecimiento, pero nunca hablamos de ello.
—No hay mucho de qué hablar, no me gusta rememorar el pasado, al menos no ese acontecimiento.
—Está bien. — él pareció perderse en un pensamiento.
—¿Entonces el baile de graduación? — lo trajo ella de vuelta.
—Sí. — salto recordando su tema principal. — me gustaría invitarte, compensarte por mi anterior comportamiento, te buscaría en tu casa y hasta te llevaría un buqué.
—¿Cómo una cita? — espetó asombrada, nunca espero tal propuesta.
—Si, la cita que nunca tuvimos en nuestra graduación.
Su parte racional le gritaba que dijera que no, después de todo, no tenia tiempo para Asher Foster, ¿cierto? Pero la parte irracional se dedico a enterrar bajo tierra a su enemiga y sin siquiera notarlo se encontró aceptando ir a una cita con Asher Foster, que los cielos la ayudaran.