CAPÍTULO 3. Hacía un día espléndido. El sol parecía que quería animarnos. Nos dirigíamos ilusionados al lugar que nos habían asignado, aunque tratamos de formar un equipo con los mismos que el verano anterior. Teníamos un cambio, este año no estaría Antonio con nosotros, se había marchado fuera de Santiago de Compostela, con su familia, y nos pusieron a otro amigo en su lugar, se llamaba Santiago, como él decía, Santi para los amigos. Era su primera vez, pero seguro que en unos días era tan experto como nosotros, pues venía muy ilusionado. Durante el curso, estos trabajos no se hacen. Cada uno se dedica a sus estudios y como somos de diferentes carreras, pues cada uno tiene su círculo de amistades, y cuando en alguna ocasión nos hemos visto, solo nos hemos saludado, eso sí con cariño, no

