Ella introdujo la lengua en su interior y perdió el control. La tomo de las nalgas y la elevo en alto. Ella enrollo sus piernas en su cuerpo mientras él la pegaba de la pared. Valery no se negó a nada, estaba más dispuesta que el mismo. Santos cielos, ¿qué estaba haciendo? había perdido la razón. Era la hija de Andrómeda su mejor amiga. La cordura se fue al traste, porque su erección ya era enorme. La chica jugueteaba con su cabello mientras el acariciaba las suaves curvas de su culo. —¡No! La aparto con un poco de cordura. —Bésame, ¡hazme el amor! Ya soy una mujer adulta. Nadie te dirá nada por hacerlo conmigo. Te amo Peter, y quiero que seas mi primer hombre y el último. Des

