Capitulo 4. El club de los corazones rotos

1617 Palabras
Jay estaba en el VIP de la disco de The Palace, el anexo VIP del hotel The Swan. O dicho de otra manera, estaba en el sector más selecto de la parte más selecta. En su mesa lo acompañaban su guardaespaldas personal, su asistente y primo, y uno de sus mejores amigos de toda la vida. En ese sector había pocas mesas. Era un lugar reservado para los clientes más TOP del lugar. No permitían sacar fotos para preservar a los clientes y estaba muy custodiado. Generalmente el lugar era ocupado por artistas, personas famosas y muy ricas , y empresarios multimillonarios. Aparte de su mesa había otra ocupada por un jeque árabe con su séquito. Otra con grupo de actores y productores que estaban filmando unas escenas de una película en Las Vegas y estaban parando en el hotel, y otra mesa donde una chica muy bella estaba completamente sola bebiendo, custodiada de cerca por un guardia del lugar. Aunque le veía cara conocida , Jay no podía sacar de dónde la tenía. Igual él no seguía a mucha gente del espectáculo y mayormente su i********: lo manejaba su primo que desde un primer momento fue su asistente personal. En dos días daria un concierto en el hotel y su mánager no había llegado todavía. Mientras sus amigos, porque su guardaespaldas personal ya era cómo de su familia aunque a veces contrataba seguridad adicional , estaban discutiendo sobre soccer. El continuaba absorto en la chica. Parecía como un sapo de otro pozo. No podía terminar de entender que hacia allí sola. Por lo que pudo observar, varios hombres de la mesa del jeque también la observaban. Estaba sola bebiendo tequila. Cuándo en determinado momento comenzaron a tocar una canción que evidentemente le gustaba porque dejó a un lado lo que parecía ser un estado de melancolía y se puso a bailar de manera muy sensual en medio de la pequeña pista del VIP. Estaba allí bailando en soledad, cuando por alguna razón le pareció buena idea comenzar a desnudarse. Se quedó en brassier. Jay vió el momento exacto cuando el hombre de seguridad se acercaba mientras por su auricular con micrófono hablaba con alguien. Cinco minutos más tarde entraba Mía. Se acercó al hombre de guardia que había convencido a la chica de ponerse nuevamente su top aunque protestó, y la llevó a su mesa donde enfurruñada comenzó a beber nuevamente. Mia intercambió unas palabras con Sean, su jefe de seguridad y pareja de su madre, aunque ya le había aclarado hacía tiempo de que se olvidase de que lo llamara "papá". Aunque debía reconocer que estaba haciendo un buen trabajo con su mamá. Era un buen compañero y si Martha era feliz , también lo era Mía. Se encontraba indecisa sobre si hablar o no con la joven Valentina. Ya cuando había llegado al hotel se había puesto a su disposición, pero ella estaba como perdida, ensimismada en su propio dolor. Le había contestado en piloto automático. Mia se había dado cuenta porque conocía ese estado. En ese momento se acercó Jay. — Hola Mia — la saludó. — Hola Jay — le respondió ella sorprendida — me alegra que estés con tu gente aquí... espero que la estén pasando bien — él se percató de que ella estaba siendo cortés. — Gracias ... ¿ Todo bien ? — — Si , gracias por preguntar. Espero que tú estés mejor — Él se encogió de hombros y puso las manos en los bolsillos de sus jeans gastados. Varios tatuajes cubrían sus brazos marcados. Jay era un joven que se ejercitaba y en general llevaba una vida sana. El blanco de su camiseta contrastaba con su piel tostada por el sol. — Me parece raro verte aquí ...por el tema de tu bebé digo — aclaró el. Ya que eran casi las 23. — Para serte sincera no debería estar aquí — confesó con cansancio Mia — Pero me encargaron una tarea que pensé sería pequeña y no traería problemas — ella suspiró. Él se dió vuelta y señaló con la cabeza para la mesa de la joven donde el hombre que la cuestodiaba estaba evitando el avance de uno de los hombres del jeque. Mia tambien lo vió y se apretó el entrecejo con la mano mientras cerraba los ojos. — Mierda, lo que me faltaba — exclamó. — Ahora voy a tener que conseguir chicas para los árabes — Mia agarró su celular y empezó a enviar unos mensajes. Mientras Jay volvía a mirar a la joven. Le daba una mezcla de ternura y pena. Era claro que ese no era su lugar, la estaba pasando mal y encima estaba sola. — ¿ Cuál es su historia ? — — Dame un segundo — dijo Mia aún con su celular. — Ahora si , ¿ qué me decías ? — — Te pregunté por la chica — — Jay por favor, tú también no — le dijo poniéndole mala cara. El sonrió tranquilizador. — Solo tengo curiosidad... me da un poco de lástima, parece perdida — — Lo está — admitió ella y le confesó — Se suponía que vendría para su despedida de soltera pero eso nunca ocurrió — hizo una pausa y la miró. Y luego nuevamente a él. — Supongo que al igual que tú pertenece al club de los corazones rotos — reflexionó pensativa. — Lo supuse — dijo él , pues era evidente. No había que ser muy inteligente para darse cuenta de que tenía roto el corazón — Pero aún así no entiendo, qué hace aquí...sola...— Mia lo miró levantando su ceja. — ¿ Sabes quién es no??? — El sonrió. — Te confieso que no — — Es Valentina Ferrante. La hija de Gianni Ferrante y hermana de la ex modelo Chiara Ferrante — — ¿ Ferrante como la casa de alta costura italiana? ¿ Esa es la hija de ESE Gianni Ferrante ? — — Exactamente. Pero por favor Jay esto queda entre tú y yo — le suplicó ella. — Si claro, no hay problema... igual no me has dado mucha información — dijo y le guiñó un ojo. Ella sonrió. — No sé lo que piensas , pero la chica no creo que esté disponible en este momento — — ¡ No estoy pensando en llevármela a la cama Mía! ¡No soy un abusador!— le recriminó él un poco ofendido. — Disculpa — admitió ella — Tienes razón, siempre tiendo a pensar lo peor... tú siempre has sido un buen chico... — — Y por eso siempre terminan traicionandome — — Ya te lo dije Jay, deja a las equivocadas y busca a la adecuada... Pero a esa no. Me la encargó su hermana que fue amante de Tony ¿ Lo puedes creer ? — Él lo sopesó. — Si fuera mí hermana yo haría lo mismo. — — Si...tienes razón— coincidió ella. — ¿ Entonces ? — — ¿ Entonces qué Jay ? — le respondió fastidiosa. — ¿ Qué le pasó ? — ella lo miró dubitativa — Vamos Mia, yo no trabajo para *TMZ...— — Ok ok... encontró a su novio con su mejor amiga unos días antes de la boda — Jay la miró espantado. — Si lo sé — dijo ella — Después se enteró que estaban hacia un año y muchos amigos en común lo sabían y se lo ocultaron...— — ¿ Pero porqué ? — Jay no podía imaginarse una traición así. — Quién sabe...envidia tal vez...ella levantó su propio imperio a muy temprana edad. Es muy famosa en Europa, pero es buena chica...su hermana en cambio en sus épocas de modelo rompió muchas familias...Pero Valentina siempre fue la chica buena... Evidentemente no sabe elegir bien a sus...— Mía estaba tratando de encontrar una palabra —...afectos cercanos...— y caviló — Tiene todo y a la vez carece de lo más importante supongo — Jay volvió a mirar a la joven que ahora sabía que se llamaba Valentina. — ¡ Bueno, lo que me faltaba maldición!— exclamó repentinamente Mía mirando su teléfono que vibró. — ¿ Qué pasó ? — preguntó él curioso. — El pequeño se tiró de su cuna. Parece que no se hizo nada pero tengo que irme. Yo te juro que no se a quién sale... ahora tengo que volver con Tony para darle una mano con Pat y Sean debe irse también ... ¡maldita sea ! — Sean, supuso Jay, era la persona que estaba cuidandola. — Le voy a avisar a Sean para que traiga a alguno de los chicos de mayor confianza para que le eche el ojo — Ella iba avanzar y Jay la detuvo del brazo. — Espera...yo me puedo quedar con ella — Mía lo miró dudosa... — Te juro por mi madre que no le pongo una mano encima — Ella se acercó y le dijo : — Si le tocas un solo pelo a esa chica no respondo de mi — — Te juro que solo me interesa cuidarla , no le haré nada — — ¡ Más te vale ! ¿ Me oíste ? — le dijo señalándolo con su dedo índice. — Ya te dije que te lo juro por la vida de mi madre — dijo él haciendo la señal de la cruz con sus dedos en sus labios. — Está bien...pero no la dejes sola ni un segundo, que no me fío ni de los actores ni de los árabes — — Quédate tranquila y ve con tu niño — — Gracias Jay...— — Ya, vete de una vez...—
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