CAPITULO 8

1726 Palabras
“Necesitamos hablar” Podia ser una mierda pero podia leer sus labios y sabia perfectamente lo que me habia dicho, pero ¿Para que me queria? Independientemente de su aspecto no podia encontrar otra razón para que el quisiera hablar conmigo. Lo de ayer me habia ayudado a sentirme mejor, a como todos los días estaba, sin embargo habia dejado en claro que no habia mas esto. Deje trazados mis limites y aunque ayer justamente rompí uno de ellos no deseaba volver a romperlos… Porque en un país de mierda como este, mas el miedo que me rodeaba todo podia pasar en este mundo, y eso era lo que no queria que pasara. —¿Mary? —John a mi lado me hablo y me hizo señas. La clase ya estaba empezando y la proyección del tema de hoy estaba en la pizarra. Comencé a escribir sin embargo lo hacia automáticamente. Por lo general trataba de anotar lo que era de mayor importancia y mas aparte lo que mi mente me dictaba, a manera de que fuera mas sencillo pero justo en estos momentos todo lo que se proyectaba lo escribía porque en miente estaba en otro lado…Y me fastidiaba por eso. Kevin estaba en mi mente. Su aspecto me habia hecho dudar pero sobre todo su necesidad de hablar conmigo me tenían impaciente. ¿Por qué? Si entre nosotros no habia otra cosa. Independientemente de la conexión y de lo surrealista que nos habia pasado no podia esperar algo mas. Sabia que este hombre me tocaba los cojones porque con dos días basto para no quitármelo de encima; y tenia que empezar a hacerlo si no quiera acercarlo a mi circulo, porque era lo menos que el queria. No deseaba que el saliera lastimado. . . . . —La profesora Gómez no se presentara en las siguientes clases, así que tendremos las siguientes dos horas libres— Ana, la supuesta jefa de grupo nos aviso mientras los demás a mi alrededor hacían un alboroto, entre esos John, que movía las manos aplaudiendo como un tonto. Irónico, ¿No? Que a pocos días de empezar el semestre se den estos casos, pero no podíamos pedir mucho. Casi siempre en este sistema educativo era así. John se levanto de su silla y se giro a verme, pero su sonrisa se detuvo por un momento volviéndose a sentar. Unas chicas, que estaban asientos mas adelante a nosotros voltearon a vernos pero John les hizo señas de que se fueran. Queria suponer que se iría con ellas en estas horas libres. —¿Mary estas bien? — fruncí el ceño para verlo a los ojos. Este parecía entre asustado y preocupado, pero podria adivinar. Mis ojos ardian horrible y estaban cerrándose constantemente. La cabeza estaba empezando a doler mientras aguantaba el maldito ruido que habia en el salón. El no dormir me estaba pasando factura. —¡Por dios amiga! Te ves terrible. Lo fulmine con los ojos mientras me tocaba la cabeza, que estaba punzándome un poco mas fuerte. —¿Quieres dejar de hacer ruido? ¡Tu voz chillona me esta matando la cabeza! —¿Mi voz chillona? Discúlpame Mary pero eso es menos lo tengo— rio un poco pero se acero hasta mi— pero en serio te ves muy mal, ¿Quieres que vayamos a la enfermería? ¿Te duele algo? — a pesar de que John, como ya se dieron cuenta, si era un dolor de culo enorme pero justo como lo estaba siendo ahora, ahí estaba su verdadero rostro. Su ceño estaba fruncido y la preocupación estaba ahí. —No, solo necesito dormir un rato. Es todo. — era cierto. Cerrar mis ojos por un momento podria ser favorecedor y recuperar algo de energía. Y estas dos horas me cairina bastante bien. John negó con su cabeza, haciéndome nulo caso. Con la palma de su mano apoyo esta en mi frente y de inmediato la quite de encima. —No tienes fiebre, ¿De verdad estas bien? —Me duele un poco la cabeza. Ayer no pude dormir bien, es todo John. — ajuste la gorra de mi sudadera porque el sol estaba entrando por la ventana. Y me estaba causando una molestia horrible. —¿Quieres una pastilla para el dolor? Tengo en la mochila— de inmediato John volteo sobre su silla y alcanzo la misma de donde saco una caja con pastillas. Tomo solo una y me la tendió con su termo que traía agua de sabor. Este hombre era adicto al agua de Jamaica con kilos de azúcar, por lo que hacerlo beber agua natural era algo imposible. —Ten, tómatela. Son efectivas. —¿No esta caducada? — ante mi comentario John se hizo el indignado. Voltee los ojos y me la bebí. —¿Perdone usted? —Mira ni me veas así, porque solo esa mochila sabe que tanta mierda traes guardada. ¿Desde cuando no la escombras? — los demás ya estaban terminando de salir del salón, por lo que solo quedaban pocos, pero me valía una hectárea si nos escuchaban. —Bueno…—Lo observe y seguía pensando. ¡Dios! Sin duda llevaba un largo tiempo sin escombrar esa mochila. ¿Qué tanto mas traerá ahí? —Si. Han pasado meses, pero lo que tengo aquí esta en buenas condiciones, lo juro. —Mas te vale— enfoque mi vista hacia enfrente y cerré mis ojos. No sabia si la pastilla era algo fuerte o si en realidad era mas mi sueño pero me era mas difícil mantener los ojos abiertos. —Iré a desayunar con Irene y Ana, ¿Quieres que te traiga algo? —negué de inmediato recargando mis brazos en la mesa, dejándome caer y poder empezar a dormir. —Bueno, yo creo que regresaremos minutos antes de la clase. Te despierto en cuanto regrese, ¿Esta bien? Asenti y después escuche sus pasos mas lejanos hasta que cerro la puerta . Solo escuchaba el pasar del aire. Por fin me permití descansar en paz. Sentía que estaba en un estado de relajación profundo y que la oscuridad por fin me llevaba. . . . . —¿Tu tampoco pudiste dormir bien? — una voz masculina llego a mis oídios, pero algo lejana. Estaba disfrutando mucho de mi siesta. Si era un sueño, se podia ir muy lejos. —Eres un mismo ángel así Cherry. ¿Cherry? Moví mi cabeza aun sin abrir mis ojos y tratando de alejar la maldita voz. ¡Queria dormir! —Despierta Cherry, por favor— algo muy cálido estaba sobre mi rostro. Además de la gorra que traía no era suficiente para que me generara un calor como el que estaba sintiendo en este momento. Y me estaba molestando ese calor. Con pereza y en contra de mis facultades del sueño abrí mis ojos, pero al hacerlo de inmediato supe porque estaba sintiendo el maldito calor. Kevin estaba en la misma posición que yo. Recargado en sus brazos a modo de almohada mientras me veia fijamente. Su respiración estaba muy cerca de mi por lo que al sentir su cercanía de inmediato me levante y tome lo mas que pude de distancia. —¡Mierda! ¿Qué demonios haces aquí Kevin? — el dolor de cabeza ya se me habia ido, pero ahora mi impresión estaba tope con este hombre a mi lado. Kevin, que se habia puesto una gorra de béisbol negra, mas aparte la gorra de sudadera, me observaba algo burlón pero su rostro estaba igual a como lo vi en la primera clase. Hecho una mierda. —No pude evitarlo Cherry— se estiro sobre la silla y me observo fijamente. Su silla estaba algo pegada a la mía por lo que la aleje. Sonrió ante mi acción pero estaba ahí. —verte dormir es sin duda una de las mejores imágenes que pude tener de ti. Eres un completo ángel. Mi rostro debía estar hecho una mierda, pero eso es lo de menos cuando decía cosas como estas. —Y tu sin duda no pareces ser un ángel así— sonrió un poco pero negó. A pesar de que mise estados de animo subían y bajaban algo dentro de mi me hizo preocuparme por el. Solo un poco. —¿Noche de mierda? —¿Tanto se nota? Asenti porque parecíamos estar en la misma situación. No habíamos dormido bien. —Demasiado... Los dos estábamos observándonos sin parpadear. A pesar de que Kevin estaba peor que yo, seguía manteniendo sus ojos rojos. —¿Por qué niegas la conexión entre mostros Cherry? — Kevin acerco su mano hasta la altura de mi rostro, obligando también a arrastrar la silla donde estaba. Su mano se fue directo a un mechón de pelo que se habia salido del gorro. Movía entre sus dedos la tira de pelo, pero la mínima cercanía que podia hacerse entre sus dedos y mi mejilla era nula, y aun así sentía como habia algo electrizante. Sin tocarme podria sentir como me transmitía las sensaciones a mi cuerpo… era algo único. —Incluso tu pelo es tan suave— susurro mientras seguía teniéndolo entre sus dedos. Se giro verme sin una pisca de felicidad— ¿Sabes? No pude dormir bien Cherry. — su mirada se poso en el mechón de pelo pero después recorrió mi rostro ,minuciosamente—pero se por que. — se acerco mucho mas hasta que sentía que podíamos respirar nuestro propio aire. ¡Era demasiado! — Porque no estuviste en mis sueños Cherry. Mierda… ¿A el también le habia pasado lo mismo? —No ver tus ojos, tu nariz, labios… Me hizo tener la peor noche de mi vida y por lo que veo tu también la tuviste. Seguíamos viéndonos. Sus dedos soltaron el mechón de pelo que llevaba hasta que sentí su toque en mi mejilla— Me hiciste mucha falta Cherry… ¿Qué nos paso anoche? Iba a responder, pero un chirrido hizo que nos alejáramos y voltee hasta donde habia provenido el grito. En la puerta del salón estaba John con la boca abierta y con dos vasos de café frio sobre sus dos manos. ¡Doble mierda! —Mary, ¿Qué demonios haces cerca de un chico que no soy yo? Joder, ¡Maldito John!
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR