Sus labios… esos labios que tanto ansiaba, están sobre los míos. Su toque en mi cintura me hace sentir aún más especial. Todo el panorama me hace sentir especial. Me acerco más a él… siento cosas, muchas cosas. Dios, esto no puede estar pasando, pero no puedo parar. Lucas… Lo amo. Lo quiero en mi vida. Pero luego recuerdo todo: sus infidelidades, la manera tan fea en que me trató, sus mentiras, sus engaños. Su toque… ha tocado a muchas mujeres. No soy la única en su vida, aunque él ha sido el único en la mía. Me separé un momento de él porque me estaba quedando sin aire. Nos miramos a los ojos, Lucas juntó su frente con la mía y nuestras narices se rozaron. —Lusiana… no sé qué me has hecho —susurró seductor—... ahora solo quiero llevarte al hotel y hacerte el amor —dijo. Eso me hizo q

