P.O.V Selenia Y entonces llegó el día. El día que he anhelado más de lo que podría imaginar. Al principio me costó decir que sí, me costó aceptarlo, pero Rian fue paciente. Me dio mi espacio y estuvo ahí para mí. Fue amable, atento. Este matrimonio siempre me pareció un acuerdo arreglado y cruelmente impuesto, pero a medida que pasó el tiempo, él demostró ser todo lo que necesitaba. Fui abriendo mi corazón, y ahora no podía dejar de pensar en nada más que en él. Rian. Él es fuerte, alto, muy hermoso y valiente. Siempre lo he visto, aunque me temo que nunca lo vi de más. Mi corazón en ese tiempo estaba engañado por alguien más. Mis nervios son notables. Hoy es mi gran día, nuestro gran día. —Tranquila, su alteza. Solo relájese. El señor Rian estará más que encantado con su belleza. Será

