P.OV Miranda Estaba atrapada. Mis pensamientos giraban en círculos, intentando encontrar una salida, pero todo lo que veía eran las paredes de esta habitación oscura y fría. Las cadenas que me mantenían inmóvil no ayudaban a calmar mi mente. Los susurros de Aurora, esa energía salvaje dentro de mí, me instaban a romperlas, a escapar, pero sabía que no podía hacerlo aún. Tenía que ser astuta. No podía mostrar debilidad. Tenía que encontrar una manera de salir de aquí, de recuperar mi libertad y de proteger lo que más importaba. Mis manos se apretaron contra las cadenas, la rabia quemándome por dentro. Pero no podía actuar sin pensar, sin tener un plan. Si lo hacía, todo terminaría mal. No solo para mí, sino para los cachorros que llevaba en mi interior, que aún no comprendía completamente

