En la mitad de las fiestas, Ray se encontraba tranquilo en casa, tomando un poco de chocolate caliente mientras veía esa serie que le había recomendado Chris. Había pasado bastante desde que empezaron las vacaciones de invierno, Navidad había pasado y ahora Año Nuevo estaba a la vuelta de la esquina, Ray no quería admitirlo, pero estos días sin el pelinegro al rededor eran un poco solitarios, ¿Cuándo se había acostumbrado tanto a la presencia del otro? Hoy estaba bien a pesar de todo, estaba cómodo y caliente en casa pero esa tranquilidad no duro mucho. Los golpes en la puerta eran bastante ruidosos, primero planeo dejarlo pasar, con suerte el vendedor o quien fuera se iría después de un rato pero, sorpresivamente no se detuvieron. Sonaron constantes y fuertes. -¡No hay nadie!- ya estaba

