*A partir de este capítulo, se describen escenas sexuales, algunos capítulos contienen escenas eroticas, queda a su consideración *
—Lo sé, soy lo mejor que te ha pasado — sonríe y desamarra su bata quedando totalmente desnuda.
—Definitivamente lo eres, eres la mejor mujer el mundo — responde subiendo a la cama para posarse sobre ella—. Te amo Ofelia, no me canso de decirlo.
—También te amo Tadeo, eres el hombre perfecto, ahora hazme tuya por favor, te extrañé demasiado – pide con voz ronca de exitación.
Tadeo no la hace esperar y comienza a besarla con ímpetu, acaricia los senos que tanto placer le han dado y besa ese delgado cuello que se mueve para darle mejor acceso.
— Tadeo soy tuya — afirma la mujer gimiendo de placer.
—Lo sé mi amor, eres mía, eres mi mujer — responde comenzando a repartir besos por el cuerpo de ella hasta detenerse en su zona íntima.
Ofelia mete sus dedos entre el cabello del hombre que le enseñó el verdadero placer s****l y mueve la cadera para tener aun más placer con la cálida lengua que se restriega en sus labios.
—Asi cariño, así — exige sin soltar el cabello de su amante, después de algunas lamidas, Tadeo la hace temblar y sin darle oportunidad la penetra haciéndola gritar de placer.
—Te amo tanto que soy tu maldito esclavo, Ofelia eres mi vida — confiesa Tadeo empujando dentro de ella, Ofelia escucha pero es incapaz de responder, solo puede sentir y disfrutar el momento, después de varias estocadas, Ofelia alcanza el orgasmo, se aferra a los hombros de su hombre quien segundos después también obtiene el orgasmo con la única mujer a la que ha amado y con quien está dispuesto a casarse y a entregarle el anillo que compró y guarda esperando el momento y la forma indicada para hacer la anhelada propuesta.
***
Han pasado casi dos horas en las que Támara permanece en el baño, por fin logra que las lágrimas dejen de fluir y ha tallado su cuerpo hasta enrojecer su piel para sentirse limpia, cierra el grifo deteniendo el flujo de agua y recarga las palmas de las manos en el vidrio del cancel con la cara viendo el elegante piso.
—Suficiente Támara, lo que ocurrió fue el karma, no fuiste una víctima, solo recibiste tu merecido por el daño que causaste — se habla a si misma.
—Saldrás de aquí y seguirás con tus planes — levanta el rostro y se observa en el espejo.
—Te mudarás a ese departamento y comenzarás a trabajar como cualquier persona — después de esas palabras sale del baño envuelta en la toalla, escoge ropa cómoda y se dispone a dormir pero le es imposible conciliar el sueño, da vueltas en la cama y no consigue quedarse dormida, siente las manos sucias en su cuerpo, revive la vergüenza de estar desnuda sin poder hacer nada más que suplicar que la suelte, escucha esas voces distorsionadas que se burlan de ella, las lágrimas amenazan con salir nuevamente pero las reprime sentándose en la cama y abrazando sus rodillas, reemplaza esos pensamientos por la voz que la consuela y las manos que la acarician con compasión.
—Basta Támara, no volverán a lastimarte, todo estará bien — se consuela a si misma para no sucumbir ante el miedo y el trauma que amenazan con hundirla en depresión y ansiedad.
Después de algunas horas por fin consigue dormir aunque despierta poco después, observa por la ventana y deduce que pronto anochecera, baja las escaleras y encuentra a sus padres sentados para cenar, toma asiento y se dispone a comer cuando su padre comienza a hablar.
—Debido a lo que ocurrió, no te mudarás — Armando cree que su hija se alegrará con que ellos hayan cambiado de opinión, lejos esta de la realidad.
—No cambiaré los planes, lo que pasó es asunto olvidado, continuaré como estaba previsto.
—No creo que sea seguro que te mudes sola y comiences a trabajar, prefiero que te quedes aquí con nosotros — Paola intenta convencer a su hija de decistir de los planes que en un principio ellos habían diseñado para que su hija madurara.
—Seré más precavida, me cuidaré de ahora en adelante, no quiero que el secuestro marque mi vida, debo continuar, debo madurar y aprender a ser responsable de mi misma, estar sola y trabajar me ayudará — afirma la chica que se muestra fuerte y decidida delante de su familia.
—¿Estás segura de querer hacerlo?, en un principio fue una imposición nuestra, ahora te estamos dando la oportunidad de elegir.
—Estoy segura papá, mañana mismo me mudaré y comenzaré a trabajar en el hotel — responde Támara sin mostrar indecisión.
—Si esa es tu decisión te apoyamos, pero debes mantenerte alerta, no me perdonaría que algo te ocurriera — Paola toma la mano de su hija y sus ojos se humedecen.
—Todo estará bien — responde la joven.
Al terminar de cenar regresa a su habitación para empacar algunas cosas.
—Me aterra pensar que se mudará, podrían volver a secuestrarla — Paola solloza mientras se queda hablando con su esposo.
—También me preocupa, pero no la dejaremos a la deriva, contraté seguridad para que la vigilen.
—Támara se opondrá, no querrá sentir que invadan su privacidad.
—Lo sé, por eso serán discretos y se mantendrán a distancia, nuestra hija no los notará, mientras esté trabajando se quedarán alrededor del hotel, cuando ella salga la saguiran sin invadir su privacidad.
—No debemos descuidarla, temo que intenten hacerle daño.
—Si, pero ella debe continuar con su vida, Tadeo ya se puso en contacto con investigadores, no nos detendremos hasta dar con los responsables y hacerlos pagar.
—Tengo miedo, el mal acecha a esta familia, primero con Tadeo y ahora con Támara.
—Nos encargaremos, estaremos vigilando atentos, lo del secuestro fue todo muy rápido, me da la impresión que no es gente que se dedique a esto y el investigador cree lo mismo.
—¿entonces?, ¿qué es lo que piensan?
—En muchos casos, los secuestros son orquestados por personas cercanas, familiares, empleados, amigos, podría ser el caso, por eso es necesario que Támara continúe con sus planes mientras se realiza la investigación.
—Solo espero que todo acabe pronto, no soportaría más dramas en esta familia.
—Estas muy estresada, vamos a la habitación, sé como hacerte sentir mejor — ¿En serio?, después de todo lo que esta sucediendo, ¿piensas en tener sexo?
—Si, estar contigo es lo que más me relaja y es lo que necesito, además, eres igual que yo así que vamos a nuestra habitación, no perdamos más tiempo — Armando se pone de pie y toma la mano de su esposa que con una sonrisa acepta y camina junto a él.