Esto nos abrió muchas nuevas oportunidades, empezamos a colaborar con otras marcas como la nuestra cada vez mal, a hacer sorteos, rifas entre muchas otras cosas. Ya llegábamos al punto donde éramos más reconocidos y teníamos un punto clave en el mercado que queríamos entrar, pero aún no teníamos fuerza de de producción para abastecer las demandas.
- Encontré una artesa de cerámica fría novata pero con potencial e interés para contratar
Me comentó el otro dueño.
- ¿ Cuando vamos a reunirnos con ella para ver si la contratamos?
Le respondí
- ¿Pasodo mañana te parece bien?
Pregunto.
- Si, cuadra con ella la cita y vamos a verla.
Así cuadramos el proceso.
Fuimos a intrevistarla como fue acordado, era una muchacha unos años mayor a nosotros, que demostraba interés y ganas de crecer, después de conversar durante un rato se cerró el acuerdo y al día siguiente comenzó a producir productos para Okiru. Ya teníamos expresar la marca de forma física, llamamos a nuestro antiguos cliente les presentamos los nuevos productos que en sus inicios era en su mayoría llaveros o artículos para el jardín decorativos como cactus, mariquitas para decorar las macetas, duendes, enanos, farolas y llaveros de todo tipos desde de parejas, de juegos, hasta de series mangas. Esto nos posicionó más ya que éramos los únicos en ese Icho del mercado en ese momento y supimos explotarlo bien y vendernos rápidamente