CAPÍTULO 19: TODO PASARÁ

1343 Palabras
Y así pasó todo un mes entero, las vacaciones se acercaban. Así podría viajar de nuevo a Oxford y ver a mi familia con el chico que me robaba suspiros a distancia. En camino hacia el avión con mi gatita revisaba los estados de André. Y veía a Beth con él. Eso me revolvió el estómago los celos se estaban apoderando de mi ser entero. Cuando llegué a Oxford y fui a la casa de mis padres para desempacar un poco. Quise llevarle una sorpresa a André y me dirigí a Black World. Cuando llegué me di con la sorpresa, cajetillas de cigarros regados por el suelo, unas cuantas botellas de alcohol. Y cuando de pronto escucho risas de una chica. Pude identificar la carcajada de André. Con la tensión subí hacia la habitación de Xander y me di con la sorpresa, encontré a André y Beth antes de empezar con lo suyo. Las lágrimas queriendo recorrer en ese momento de mi rostro. Solo me quedé paralizada y salí huyendo de la escena. André me detuvo a medio camino. —Creí que jamás regresarías. —¡Cállate!, regreso y tú me haces esto. Todo el tiempo que estuve en Alemania con las palabras que rodeaban mi mente demostrando que realmente si soy diferente: “No te romperé el corazón”, “No voy a lastimarte” y “No te derribaré” Al final solo era yo la que trataba de dar todo. Y ¿Para qué?  Solo para terminar lastimada. —Cailin por favor, necesito que me escuches. Tú estabas con alguien más. ¿Qué esperaras que sienta? Todo el jodido mes me la pasé de lo peor. —¿Cómo puedes decir eso? Jamás te demostré infidelidad. Déjame en paz. Me marché de ese jodido lugar. Estuve todo el fin de semana encerrada en mi cuarto papá entraba de vez en cuando trayéndome mi tazón de leche con galletas vainilla. Y mamá haciéndome recordar lo de “te lo dije”. Quería tirar y perder la pulsera y quitarme este estúpido grabado. Pero solo me salían lágrimas de dolor.  Conforme la primera semana pasaba me topé con el titular en las noticias que seguía. “Grupo de Rock Black Feelings y posibles acusaciones sobre consumo de sustancias ilícitas” Eso me sacudió el cuerpo entero mis manos estaban empezando a entumecerse, eso hacía que André volviese a mi mente. Cuando traté de llamar a Xander me dijo que realmente sentía todo y que se sentía culpable por todo. Empecé a buscar a André fui a verlo a su casa, pero tampoco estaba. Fui a verlo a nuestro lugar favorito con la esperanza que tal vez lo encontrase ahí. Cuando llegué y la brisa marina recorría mi zona olfatoria. Vi a la moto de André estacionada junto al poste de luz. Eso me hizo recorrer hacia uno de los pequeños valiosos recuerdos donde me dijo en medio de la noche “Es que no hay sol dirigiendo su vista al poste de luz.” Me acerqué para decirle: —¿Bonito silencio nocturno? Su vista roja llena de lágrimas se dirigió hacia a mí. —Te amo Cailin. —mientras me besaba frenéticamente. —Y yo también te amo estúpidamente André William. —Perdón, intenté olvidarte, pero solo me engañaba. Ahora siento que pierdo completamente todo. —Lo del grupo se solucionará y yo te apoyaré siempre. Juntos saldremos adelante verás. —Te fallé Harrison dije que no volvería a consumir alcohol y drogas. Pero no resistí cuando creí que me habías olvidado. Te amo jodidamente. —Eso ya pasó iremos a terapias, verás que todo pasará y esto ¿creo que todo grupo de rock consume algún tipo de droga o no?, olvidarán esto André y volverán a empezar. Me abrazó como nunca solía hacerlo luego terminó sellando mis labios con los suyos. Cuando repentinamente un tipo de mal aspecto todo vesánico se nos acerca diciendo: —Te he estado buscando hijo de puta paga lo que debes.  No entendía de que podría estar hablando. —Lo haré mañana por favor entiende. —Ya no hay más plazo, si quieres ver sana a tu linda noviecita lo harás hoy mismo. —mientras me trataba de subir a una descuidada miniván. De lejos veía la mirada luctuosa de André, mi presión arterial aumentó, la adrenalina empezó su trayecto. Veía que André de inmediato se subió a la moto tratando de perseguirnos. No podía decir nada estaba en completo shock. Cuando de pronto intento zafarme de los brazos del delincuente, ambos volteamos a ver a la parte trasera del miniván para presenciar el trágico accidente mi mente gritó ¡André! Abrieron la puerta del miniván para arrojarme con fuerza sobre la pista. Al caer mis codos empezaron a sangrar y mi rostro se raspó debido a la caída fuerte. Cuando vi la escena mis ojos rebalsaron en lágrimas. —André no, espera voy por ti. —¡André no! —grité efusivamente. Al llegar mis lágrimas no cesaban, André estaba tirado lejos de la moto todo herido mientras la sangre se derramaba sobre su cerebro. Corrí hacia él, aun sentía su pulso. El chofer del tráiler bajó para llamar a las respectivas ambulancias. Abrazando a André sobre mis brazos y manchándome de sangre. Mientras las luces de las ambulancias alumbraban el trágico accidente. —Cariño no me dejes por favor, tenemos mucho que vivir. ¡André por favor! André estaba muriéndose entre mis brazos y no lo podía creer. El amor de mi vida. Estaba perdiendo al amor de mi vida. Los paramédicos me separaron de él, parecía que todo estaba pasando en cámara lenta. Antes de que me subieran a la ambulancia sentí un velo de oscuridad pasar por mis ojos y sentir que mi cuerpo se estaba desvaneciendo poco a poco. Cuando desperté estaba postrada en la cama de un hospital, mis padres estaban a mi lado. —Estrella Polar despertaste. Teníamos miedo de perderte. Mi mente solo ocupaba un nombre y era André William. —Papá André ¿Cómo está? Mi padre me miró afligido. —André, él está luchando por su vida llegó con infarto cerebral. Sabremos pronto de él estoy en todo. Mis lágrimas empezaron a recordar su trayecto para nuevamente romper en llanto. No podía quedarme tranquila. —Mamá, papá él de una forma salvó mi vida. No puedo perderlo, no sé qué haría con mi vida. Mi papá se dirigió a ver la situación de André mientras mi madre me abrazaba fuertemente para calmar mi agonía. Estaba muriendo lentamente con cada minuto que pasaba. Al pasar media hora, papá regresa con la noticia que André se encontraba en estado de coma. Escuchar eso me rompía en mil pedazos. Al sentirme mejor después de una hora, decidí ver al amor de mi vida, y ahí estaba él postrado en una camilla de hospital, conectado bajo ventilación mecánica. La lesión cerebral era tanta que no podía respirar bajo su propia cuenta y necesitaba ayuda para hacerlo. Después de todo esos aparatos mecánicos eran de gran ayuda en muchas vidas. El ambiente infausto decoraba perfectamente con dolor. Funesta y callada, mi frente pegada en la ventana del cuarto de cuidados intensivos y el alma en el fondo del bolsillo. Verte tendido sobre esa cama, hace que mi alma se vaya destrozando en mil pedazos, verte conectado a esos aparatos y sin poder hacer nada. Al fin puedo verte de cerca, tomar tu mano me hace un viaje al cajón de mis más valiosos recuerdos. Como aquel momento que me separé de ti por primera vez, mi alma acongojada llora y las lágrimas no pueden detenerse. Pero ahora no me separaré de ti, lo prometo, me quedaré aquí junto contigo. Mientras tomaba tu mano el cansancio parece ser más fuerte que mis ganas de seguir despierta. —Te amo tanto André William mi rockero y futuro médico. Claro que lo serás. —mientras le susurraba en el oído derecho con las lágrimas que descendían por mi delicado rostro.  
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