CAPÍTULO 8: VULNERABLE

1169 Palabras
Todos me veían de reojo otros detenidamente. Sin esperar, Ada Kreisel se me acercó, jugando con mi cabello me dijo: —Oh, te ves perfecta. Me enteré de lo sucedido estos días. Lamento que te esté ocurriendo todo esto, pero debes hablar con el rector de la facultad y parar esto de una vez. No esperes que esto llegue tan lejos. —marchándose. —Espera, ¿Ada me dijo esto? Me creé un prototipo distinto referido a ella. —¿Qué te dijo esa? —Joice preguntando. —Nada malo, creo que no es como la estuvimos imaginando. Mientras caminábamos por el campus para dirigirnos un rato por la cancha deportiva. Veía a Ada discutir con André, Ada me dirigió la vista y se nos acercó diciendo: —Cailin ya que te veo por aquí, tú y tu amiga están invitadas a mi despedida el día de hoy a las 9:00pm. Espero contar con su asistencia. Acercándose hacia mi oreja musitó: —Ahí podrás obtener alguna información con respecto a todo lo sucedido contigo, te espero. —se alejó dedicándome un guiño. —Esto no me suena bien Cailin—dijo Joice un poco desconcertada. Más desconcertada estaba yo por el hecho de escuchar de sus labios una despedida. —¿Una “despedida”? No entendía absolutamente nada. Me puse mis tacones preferidos para alzar un poco mi talla, tomando mi pequeño bolso con mi teléfono. Antes de salir hacia el coche de Joice, mi madre me detiene. —¿A dónde vas? —en función apelativa. —Fui invitada a una despedida de Ada de mi universidad. No regresaré tarde. Y así partimos hacia la gran casa de Ada Kreisel, tenía a la entrada un grande jardín con una pequeña pileta.  Estando ahí dentro veo de lejos a Ada, con un vestido de corte de sirena crema con un recogido en el cabello. Sus labios rosados brillantes me dijeron: —¡Llegaron!, diviértanse. Luego, solo tú y yo hablaremos. Mientras tanto disfruten de mi recepción. —despidiéndose con una bella sonrisa de oreja a oreja. Veo entrar a André, me sorprende, no estaba bien vestido tenía unos jeans rasgados con una cremallera verde oscuro. Chocamos miradas y luego volteó a ver a su Ada y fue por ella. Todo parecía salir bien, la música era perfecta y el bufet estaba exquisito. Como de costumbre Joice estaba bailando sin parar y yo a un costado de una de las mesas. Me levanté para tomar una copa de vino rosa dulce. Cuando por la puerta transparente de la cocina André y Ada seguían discutiendo y él se veía que le reclamaba algo. Cuando de pronto botó una copa de champagne. Me impresionó y salí lejos de ahí. Ada interrumpió el bullicio de la diversión e hizo unas declaraciones. —Gracias a todos por venir esto significa mucho para mí. Esta decisión fue difícil para mí, como saben esta es mi despedida aquí a 3 días seré trasladada a París para terminar con mi carrera de arquitectura. Llevaré a todos en mi corazón y muchas fotografías. Cuando desvío mi mirada hacia otro lado veo que André se marcha con una botella de cerveza. Pobre André, esta despedida está chocándole demasiado. Antes de marcharme Ada me detuvo y me llevó hacia su habitación. Me empezó a mostrar muchas fotografías de André junto a ella en la infancia. —Nos conocimos por un paseo a las cataratas, yo tenía miedo estar ahí, y él se me acercó con un girasol en la mano para mí, me dijo: “La flor puede verse sensible y hermosa a la vez, pero lo que le hace fuerte es el tallo a comparación de otras flores” —Él me contó sobre lo mucho que quería sacar adelante a su familia y a su pequeño hermano y llegar a ser el gran médico, que hoy aun sé que desea serlo. Fuimos mejores amigos, pero los sentimientos de ambos eran mutuo hasta que llegamos a parar aquí en una relación, que hoy es casi imposible continuarla—soltando unas pequeñas lágrimas que recorrían por su delicado rostro.  Notaba que por dentro en verdad si lo quería realmente, escuchar todo esto hace que su dolor también lo sienta. —Bueno ya debes irte, es tarde seguro para ti, sin antes decirte que todo lo que está sucediendo. Pasó hace un tiempo con un chico de tu misma facultad, pero el culpable lo expulsaron y no tuvo derecho a continuar con su carrera profesional. Pero supe que eran compañeros hasta llegaron a culpar también a André por ser cómplice cuando no lo era y es algo que aun siento que le carcome por dentro el alma. Escuchar todo esto tenía un poco de sentido y le daba un poco más de explicación a mis hechos, estoy segura de que esta vez también es alguien de mi misma facultad. En el trayecto hacia mi hogar, reconocí la moto blanca de André y él estaba junto a la pileta del parque. Pedí que Joice detuviera el auto y le dije que estaría bien, mi casa se encontraba cerca. Sentí que tenía que ir a por él, él fue mi salvación y yo tenía que ayudarle. Al asomarme lo vi tan descuidado medio ebrio con los ojos llorosos. Me acerqué y me senté junto a él. —¿Bonito silencio nocturno no crees? —le dije con un tono mesurado. —Vete a tu casa es tarde, necesito estar solo Cailin. —No puedo irme sola, ya sabes no sé cuidarme. —Jamás debes vivir dependiente a una jodida persona, ¿no aprendiste eso? Sabía a qué se refería. En ese momento lo vi tan vulnerable un André completamente distinto. No lo pensé tanto y apoyé su cabeza sobre mi pecho. —No estás solo, no estoy sola, de una manera tengo a mi jodido ángel a mi lado llorando. Cuando debe ser todo distinto. —¿Ángel? No llego a ser ni el 1% de lo que dijiste. —André para mí lo eres. Y no necesito escuchar más eso. Todo esto pasará. —¿Duele sabes?, aferrarte a alguien, o bueno no tanto por eso, sino que nada resulta como lo empezaste a imaginar. —Lo sé, por eso odio idealizar cosas, las caídas son realmente brutales. —le dije —Es tarde te llevaré. —Eso no lo permitiré, estás medio ebrio. Llamaré a Joice que pueda ayudarnos a llevarte a tu hogar. De pronto su pálido rostro se tornó amenazado. —¿Qué ocurre? —le dije mirándolo en tal estado. —Yo puedo solo Cailin, súbete. Y no sé cómo accedí, pero subí, de una forma u otra no me importaba su estado, me sentía siempre segura a su lado. Me dejó en casa y se marchó. Cuando estaba por acostarme mi teléfono timbra por la llegada de una nueva notificación. — “Estoy bien. Te dije que sí puedo solo”   Eso me calmó profundamente. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR