- ¿Por qué motivo?. Preguntó la princesa Anabel tratando de ocultar su molestia y rabia con una leve, pero falsa sonrisa. Princesa Anabel. (¿Así que, ésta es la inmunda que quiere quitarme al príncipe?... ¡No podrás lograrlo... Eres solo una simple e insulsa criada!. Si ésta asquerosa intenta ponerse en mí camino, sufrirá las consecuencias. ¡A mí no me engañas con tu cara de niña que no rompe un plato. ¡Eres una asquerosa trepadora cómo muchas!). Ana intervino rápidamente para evitar más comentarios incómodos diciendo que su madre la había enviado para servir al reino. - ¡Que linda bienvenida le dan a los empleados!... Dijo entre dientes. - Bueno, hoy tienes el honor de poder acompañarnos en la mesa entonces. - Que bueno que te haya sumado Ana... ¡Aquí, los criados, son muy inoperan

