Ana omitió contar todo lo que había sucedido con el príncipe. Pudieron notar el brillo en sus ojos pero no quisieron incomodarla, no por el momento. El príncipe fue a su despacho para continuar con su trabajo. Había mucho que hacer y más aún, cuando tendrían que cambiar a muchos de los miembros; no podía haber error en eso. Mandó a llamar a Julio para poder charlar con él. Seguro estaba al pendiente de todo lo que sucedía y que muchos de los puestos serían modificados. Solo necesitaba gente capacitada y de confianza, eso sin duda era el mayor reto. Pero no sería imposible. Estuvo un buen rato analizando la información de varios de los prospectos para comenzar a investigar. Medianamente conocía a varios de los miembros, pero no quería que su padre volviera a caer en la misma. De todo

