Julio se sorprendió al escuchar aquel comentario. Las hijas de Octavio eran mujeres libres, jamás podría traerla como su favorita, eso sin duda atraería más problemas en un futuro. Pero de todos modos no podía creerlo. - ¿Te la tiraste a la hija de Octavio?. ¡Espera un momento!... ¿Ésta chica no tiene nada que ver con la que estabas buscando, no?. - ¿La que había ingresado sin permiso a tu habitación para ocultarse?. - ¡Ayy amigo!, ¡tu no te pierdes de nada!. Pero sí, es la misma persona. - No era lo que imaginé, me contó todo lo que había sucedido y el por qué había ingresado al castillo. - Tú sabes cómo es Juana de exigente... - Bueno, resulta que le pidió que termine de preparar su vestido y tuvo un accidente con el. Por eso ingresó a hurtadillas para poder llevar un vestido y

