Los soldados estaban en el calabozo tratando de levantarlo, pero algo inesperado los sorprendió a todos; por alguna razón que ninguno de los presentes comprendía, Octavio se había salvado de aquella ejecución pública. No sabían cómo responder ante el rey por lo sucedido, sabían que serían castigados muy duro por aquel hecho. El príncipe Leonardo estaba detrás de ellos exigiendo una respuesta por la demora. Los soldados se hicieron a un lado para que el príncipe pueda atestiguar lo que ocurría allí. Al ver aquello, el príncipe sintió mucha confusión y a la vez mucha impotencia. Una temible “nube negra” se volvía a posar sobre él, cómo si pudiese presentir que un terrible plan se estaba llevando a cabo tras ello. No era posible que eso suceda, se acercó al cuerpo sin vida de Octavio, no e

