Capítulo 38

1258 Palabras

Ninguno de los dos quería separarse, había mucha atracción entre ambos; eran cómo dos imanes que no podían separarse por voluntad propia. Sabían que estaban expuestos en aquel lugar, pero no tenían la voluntad para poder separarse. - Leo, yo también te extraño... Y todo el tiempo... Dijo ella entre besos, apenas pudiendo hablar. - Yo sé eso bonita, porque a mí me pasa lo mismo. - ¡Aunque encontré una forma de poder compartir contigo mis pensamientos!. Mencionó el príncipe colocando en su mano aquella carta donde había escrito una poesía. - ¡Te prometo que encontraré la forma de poder ir a verte más seguido Ana!... - Sabes que aquí las cosas son muy complicadas, además de que abunda trabajo por doquier. - Pero no creo poder concentrarme si no te veo, ¡tú me has hecho algo!... -

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR