Edward Bakken. No podía evitar ver sus labios, ni siquiera sabía qué estábamos hablando, tenía tantas ganas de probar su boca...probar su cuerpo completo, antes de que el momento se pierda tomé su rostro con mi mano derecha y la acerqué para por fin besarla y conocer el sabor de sus labios carnosos. Ella no me rechazó, no me alejó en ningún momento, al contrario...ella se apegó más a mi y continuó el beso, haciéndolo más pasional. Sus manos sujetaron mi rostro y mi cuello, las mías sujetaban su espalda y cadera, por un momento olvidé dónde estaba, solo sabía que estaba teniendo la mejor sensación en ese mismo instante. -¿Señor Bakken?-una voz masculina nos interrumpió. -¿Si?-dije separándome de Laura, ella y yo estábamos agitados y nerviosos. -Disculpe...-él se notaba incómodo-tengo n

