Es de noche, estoy en una cama, acostada, conectada por una vía a el medicamento post operatorio, pasando para el dolor, ese día no comí absolutamente nada, ya que tenía que estar en ayunas para poderme hacer la intervención, solo sentí dolor, por el maltrato que traía desde la sala de recuperación con el percance de hemorragia que se me presentó, casi no podía respirar por si solo y recibí apoyo de oxígeno, por la anestesia no podía caminar aun, tenía que estar recta para que la anestesia no se me subiera a la cabeza y me provocara un fuerte dolor de cabeza, porque eso hubiera sido peor y complicaría mi cuadro, además de eso desconocía la situación de mi hija, no sabía nada de ella, nadie me decía nada, ni siquiera mi mamá que me acompañaba esa noche. No podía dormir, alrededor mío habí

