Capítulo 34 Estaba asumida en un hermoso sueño, en donde Portia y yo viajábamos a Suecia, paseábamos con la flamante vista de los Alpes suizos cuando un sonido me devolvió a la realidad de golpe. -¡SEREN, NOS QUEDAMOS DORMIDAS! – escuche gritar a mi novia. Me levante como alma que lleva, era nuestro primer día de clases y nos quedamos dormidas, que genial inicio; para ahorrar tiempo nos metimos juntas a la ducha y al salir nos arreglamos rápidamente, tomamos nuestras cosas y salimos de la habitación corriendo, de camino casi chocamos con Ander quien llevaba en la mano un plato de cereal, luego entramos a la cochera en donde estaba aparcado mi auto nuevo, mi padre me lo había regalado hace unos días m

