La envidia mata

1014 Palabras

Al cruzar el umbral y escuchar el siseo de la puerta de ébano cerrándose tras nosotras, sentí que el peso del mundo volvía a mis hombros. Rocío caminaba con una elegancia ejecutiva, sus tacones golpeando el suelo con una seguridad que yo envidiaba mientras intentaba no tropezar con los míos. —Acompáñame al tocador un momento, Clara, si no te importa —me dijo con una sonrisa profesional—. No he tenido tiempo de ir en toda la mañana, el señor Sinclair es... exigente con los tiempos. —Claro, no te preocupes —asentí, agradecida por el breve respiro. Caminamos por el pasillo de la planta ejecutiva, rodeadas de paredes de cristal que mostraban a Toronto como un tablero de ajedrez bajo nuestros pies. Rocío me miró de soslayo, su curiosidad filtrándose a través de su máscara de eficiencia. —Di

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR