Adrien movió su cabeza hacia un lado y sintió el crujir de su cuello mientras presionaba sus puños, escuchó la respiración agitada de Serena mientras acercaba sus labios al tiempo que cerró los ojos. Sin duda comenzó a relajarse al ser absorbido por el inmenso placer que recorrió todo su cuerpo cuando sintió los labios de Serena rodear su dureza. Ella elevó su mirada hacia la de él, sus ojos brillaban al recorrer su falo con su mano y se volvieron mucho más brillantes al sentir la dureza dentro de su boca; sus mejillas se teñían de un matiz rosado, la combinación perfecta del calor y la satisfacción se apoderaban de todos sus sentidos, los labios de Serena pintados de un rojo vibrante se convertían en una obra de arte que Adrien disfrutaba de admirar, de sentir, cuando comenzó a succion

