Mauro condujo su auto hasta llegar al club de Steven, se dirigió a la entrada y bastó con decir su nombre para que el hombre encargado del ingreso lo dejara pasar, pues Mauro Evans era una figura reconocida, a pesar de que los Evans no poseían una fortuna de varias generaciones como los Harris, Arturo Evans se había encargado de cuidar muy bien su dinero y así mismo de multiplicarlo, a esas alturas, sus hijos poseían un cierto porcentaje de las acciones de H y M y eran parte de la elite de los Ángeles California. Mauro ingresó al famoso club de nombre “FIRE”, aunque aún era muy temprano, cada vez eran más las personas que hacían fila para poder disfrutar del lugar y las reservaciones se agotaban con gran facilidad al punto de que era casi imposible obtener alguna en ese mes. Mientras Mau

