En el momento de en el que James se va de la casa en donde su familia está viviendo decide por fin llamar a su abogado para hablar sobre el tema de su divorcio ya que necesita encontrar alguna solución para que este no se lleve a cabo, no quiere pensar en la posibilidad de que pueda llegar a suceder porque no se siente para nada listo y puede que jamás lo esté. Marca el número del hombre una y otra vez pero, al parecer justo en ese momento su abogado le dio por ignorarlo, lo único que le queda es regresar a su casa y esperar a que el susodicho se digne a responder sus mensajes. Cuando llega al estacionamiento de su casa vuelve a tomar su celular y le manda un pequeño mensaje con cierta pizca de maldad. SmS. “—Te quiero mañana en la cafetería de siempre o te olvidas de volver a trabajar

